María Rocha-Martínez acudió a una entrevista de inmigración con la expectativa de avanzar en su proceso para obtener la residencia permanente en Estados Unidos. En lugar de salir de la cita para continuar con su trámite, fue detenida por agentes de ICE y días después deportada.
ICE deporta a la madre de un cadete de la Academia Naval tras detenerla en entrevista para la green card
María Rocha-Martínez acudió a una cita para avanzar en su proceso migratorio y terminó detenida y posteriormente deportada, dejando a su esposo e hijo en Estados Unidos.
Su expulsión dejó separada a una familia y ocurrió mientras su hijo, David García, acaba de comenzar su formación como cadete de primer año en la Academia Naval de Estados Unidos.
La deportación fue confirmada por el representante demócrata de Texas, Joaquín Castro, quien informó a García y a sus familiares que Rocha-Martínez había sido expulsada el miércoles por la noche.
“La administración Trump dijo que iría tras los delincuentes”, declaró Castro a Newsweek. “En cambio, está destrozando familias inocentes, incluidas aquellas que sirven a nuestra nación. María estaba en proceso de actualizar su estatus migratorio cuando el ICE la localizó y la deportó. Mi oficina sigue presionando al ICE para obtener información sobre su caso y abogando por que se reúna con su esposo e hijo”.
Fue detenida durante su cita de inmigración
Rocha-Martínez había acudido a una entrevista relacionada con su solicitud de residencia permanente, un paso dentro de un proceso que buscaba regularizar su situación migratoria.
De acuerdo con Castro, agentes de ICE la detuvieron cuando se presentó a la entrevista y posteriormente la trasladaron al Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas.
“El ICE la detuvo cuando se presentó a su entrevista para la residencia”, señaló.
Según el congresista, a Rocha-Martínez se le había concedido previamente parole in place, una protección migratoria que puede beneficiar a determinados familiares de miembros de las Fuerzas Armadas y que, bajo ciertas circunstancias, permite permanecer en Estados Unidos y buscar un ajuste de estatus.
Sin embargo, esa protección tiene límites y determinadas situaciones migratorias pueden afectar la elegibilidad de una persona.
Rocha-Martínez permaneció detenida durante varios días mientras la oficina de Castro intentaba obtener información sobre su situación y acceder a ella.
El congresista afirmó que incluso intentó visitarla en el centro de detención, pero ICE rechazó la solicitud alegando que las peticiones del Congreso debían presentarse con al menos 48 horas de anticipación.
Una separación que afecta a una familia de militares
El caso ha generado críticas porque la persona deportada es la madre de un joven que acaba de comenzar su trayectoria en la Academia Naval.
García comenzó este verano su formación como cadete. Ahora enfrenta esa etapa de su carrera militar mientras su madre se encuentra fuera de Estados Unidos.
Castro ha denunciado que el caso forma parte de un patrón más amplio de acciones migratorias que, según él, están afectando a familiares de integrantes de las Fuerzas Armadas.
El congresista ha mencionado otros casos, entre ellos el de un padre de un marinero de la Armada detenido en Florida y el de la esposa de un sargento del Ejército que fue deportada a Honduras.
“La administración Trump está atacando a las familias de militares y dejando una mancha oscura en nuestra nación”, escribió Castro en agosto al exigir la liberación de Rocha-Martínez.
El legislador también cuestionó las consecuencias que estas medidas pueden tener para militares que comienzan sus carreras.
“Ella crió a un joven brillante y de buen carácter que sirve a nuestra nación”, dijo. “María debería estar en casa, no separada de su familia y de su vida”.
La polémica alrededor del centro de detenciónDespués de ser detenida, Rocha-Martínez fue trasladada a Dilley, una instalación que también ha sido objeto de críticas por parte de defensores de los derechos de los inmigrantes y del propio Castro.
El congresista asegura haber realizado nueve inspecciones este año y describe el lugar como una “prisión de remolques”, además de cuestionar el tiempo que algunas familias permanecen detenidas.
“Hay niños de apenas dos meses de edad que han estado encarcelados allí”, señaló, añadiendo que algunos menores han permanecido retenidos durante meses.
Castro también ha denunciado que ICE le ha impedido acceder a personas detenidas específicas, incluida Rocha-Martínez.
“Es una agencia que se ha vuelto muy abusiva, que se ha descontrolado por completo”, afirmó durante una entrevista reciente.

¿Qué sigue para la familia?
Con Rocha-Martínez ya deportada, su esposo y su hijo permanecen en Estados Unidos mientras la familia busca alternativas para intentar reunirse.
Castro asegura que su oficina trabajó para impedir la deportación, pero finalmente no logró detener la expulsión.
La situación también pone el foco sobre el alcance de las protecciones migratorias disponibles para familiares de militares y sobre cómo las autoridades aplican las leyes de inmigración cuando una persona tiene un proceso pendiente para regularizar su estatus.
Por ahora, la familia García enfrenta una separación que ocurrió después de una cita a la que Rocha-Martínez acudió precisamente con la intención de avanzar hacia la residencia permanente.








