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Cronología: siete años buscando justicia por la muerte de Sergio Adrián Hernández

La Corte Suprema va a decidir si una familia mexicana tiene derecho a demandar a un agente de Patrulla Fronteriza por la muerte de su hijo de 15 años en 2010.
10 Jun 2017 – 12:28 PM EDT

Pasó el 7 de junio de 2010, pero el caso sigue abierto en 2017. La institución judicial de mayor rango en Estados Unidos decide este mes de junio si la familia Hernández Güereca tiene derecho a demandar al agente fronterizo Jesús Mesa por la muerte de su hijo por una bala que pasó a través de la frontera.


Sergio Adrián Hernández, de 15 años, muere en territorio mexicano por una bala en la cabeza disparada desde Estados Unidos por un agente de la Patrulla Fronteriza, Jesús Mesa. El cadáver queda tendido en la base del Río Grande, que separa ambos países, hasta que las autoridades mexicanas lo recogen.
El FBI publica un comunicado donde afirma que la Patrulla Fronteriza respondió a un intento de entrada ilegal a Estados Unidos y detuvo a dos hombres. Asegura que un agente dio órdenes para que otros sujetos se retiraran pero que, en cambio, lo rodearon y le lanzaron piedras. Según la agencia, el agente disparó varias veces y una de las balas golpeó a uno de los individuos.
Un video obtenido por Univision y grabado con un celular desde el puente de acceso a Estados Unidos contradice la versión del FBI. El agente no está rodeado por los jóvenes y, en las imágenes, no se ve a Sergio Hernández lanzándole piedras. "Le dio, el estúpido, le dio", se oye a una mujer. "Pues es que le están tirando piedras", dice otra.
El funeral de Sergio Hernández, conocido como "Keko", se convierte en multitudinanario y recibe atención de los medios. Algunos de los asistentes acuden con playeras blancas con el mensaje "Keko in memoriam" grabado en la espalda.
Tras revisar documentos de arresto federal, la agencia AP dice que Sergio Hernández había sido detenido un mínimo de cuatro veces en la frontera por presunto tráfico de personas, pero nunca recibió ningún cargo federal. En una ocasión, por cruzar a cuatro migrantes, se le habrían pagado 50 dólares por persona, según los documentos.
La familia presenta una demanda federal en El Paso, Texas, contra la Patrulla Fronteriza por homicidio por negligencia y violación de derechos civiles. Piden una indemnización de 25 millones de dólares al gobierno estadounidense.
El Departamento de Justicia cierra la investigación sin acusación contra el agente tras llegar a la conclusión de que "no hay pruebas suficientes para iniciar un proceso contra el agente de aduanas por un delito de homicidio federal". Creen que el uso del revólver no fue incompatible con las políticas de la Patrulla Fronteriza.
El caso complica las relaciones entre Estados Unidos y México. El gobierno mexicano presenta ante la justicia estadounidense un escrito de apoyo a la familia y pide que la nación vecina se responsabilice de las acciones de sus funcionarios. Estados Unidos, en cambio, defiende la conducta del agente.
Tras la negativa de los tribunales en Texas, la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito rechaza también las quejas de la familia contra el agente. Los magistrados justifican que la Constitución estadounidense no se le aplica a Sergio Hernández porque era un ciudadano mexicano en territorio mexicano.
El caso llega a la Corte Suprema tras la negativa de la corte de apelaciones. Los ocho magistrados (el noveno, Neil Gorsuch, todavía no había sido confirmado en el cargo) escuchan a las partes y evalúan el caso divididos.


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