La zona limítrofe entre la capital mexicana y el Estado de México es hoy el epicentro de una
intensa investigación forense tras el hallazgo de más de 300 restos óseos. Colectivos de familias buscadoras han lanzado un llamado para ampliar los trabajos de excavación en la zona. Aunque la cifra de fragmentos es elevada, la
Fiscalía de la Ciudad de México informó que, de forma preliminar, estos restos óseos podrían pertenecer a al menos tres personas.