El presidente chino, Xi Jinping, concluyó este viernes su visita de Estado a Washington anunciando que espera reunirse con el presidente Donald Trump dos veces más antes de fin de año, duplicando así el número de conversaciones cara a cara entre los líderes de las dos mayores economías del mundo en 2026.
Xi y Donald Trump concluyen su reunión con una visita a los Archivos Nacionales y afirman que se volverán a ver pronto
El presidente Donald Trump confirmó que mantendrá dos reuniones más con el presidente chino Xi Jinping a finales de este año. Xi concluyó su visita de Estado a Estados Unidos el viernes con una visita a los Archivos Nacionales, donde Trump le mostró la Declaración de Independencia, la Constitución y la Carta de Derechos.
La promesa de nuevos encuentros puso fin a una visita de Estado de tres días que ha recibido críticas por parte de algunos sectores en EEUU por centrarse en la pompa y carecer de sustancia, aunque Trump afirmó que trataron el conflicto en Irán. Ambos mandatarios hicieron alarde de sus esfuerzos por preservar la armonía; sin embargo, no hubo avances significativos esta semana en asuntos clave como el comercio o la seguridad de la inteligencia artificial.
A algunos analistas comerciales les llamó la atención la escasez de logros tangibles derivados de la cumbre. Más allá de la promesa de futuras reuniones y del acuerdo alcanzado al aterrizar Xi en territorio estadounidense para extender la tregua comercial unos meses hasta enero, los anuncios fueron mínimos.
«Mucha pompa y circunstancia, o mucho ruido y pocas nueces, pero sin significado alguno. Simplemente no hay gran cosa», señaló Scott Lincicome, vicepresidente de economía general del Instituto Cato.
«Otra cumbre sin resultados tangibles simplemente le permite a China ganar tiempo frente al segundo mandato de Trump sin hacer concesiones significativas», apuntó Jeff Moon, exfuncionario comercial y diplomático estadounidense durante el mandato de Barack Obama, quien actualmente dirige la consultora China Moon Strategies.
Xi extendió una invitación a Trump y a la primera dama Melania Trump para asistir a la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Shenzhen, China, en noviembre, y apuntó que podrían reunirse de nuevo un mes después en la cumbre del G20 en el club de golf Trump National Doral Miami, en Florida.
«Damos una calurosa bienvenida al señor presidente y a la primera dama para que visiten China», expresó Xi.
Trump contestó: «Así lo haremos, y conversaremos bastante».
Trump lleva a Xi a los Archivos Nacionales
El viernes, Trump llevó a Xi a visitar los Archivos Nacionales para mostrar los textos sagrados de la democracia estadounidense al líder del país comunista más poderoso del planeta.
Trump, republicano, ha intentado calificar a los demócratas de comunistas en la antesala de las elecciones legislativas intermedias de noviembre, un mensaje que se ha visto matizado por el recibimiento con alfombra roja otorgado a Xi a lo largo de la semana.
La visita coincide con la conmemoración de los 250 años de la fundación de Estados Unidos.
Los Archivos cuentan con una exposición especial con motivo de este semiquincentenario titulada «The American Story» (La historia estadounidense), que resalta los logros y progresos del país junto con imágenes que ilustran sus etapas más oscuras.
Trump le enseñó a Xi una copia de la Declaración de Independencia el jueves: una reproducción colocada en la pared que conserva en la Oficina Oval.
En la bóveda de documentos históricos de la nación —donde reposan la Declaración de Independencia, la Constitución de los Estados Unidos y la Declaración de Derechos—, Xi observó detenidamente los textos protegidos bajo cristal mientras un guía ofrecía explicaciones.
Tras examinar la Constitución, Trump comentó a los reporteros presentes que ambos líderes habían comparado la antigüedad de sus respectivas naciones:
«Estábamos simplemente comparando», relató Trump. «La nuestra abarca 250 años, lo cual es magnífico y nos enorgullece. Pero la de ellos abarca 6,000 años».
Y añadió: «Hay una ligera diferencia entre 6,000 y 250, pero estamos muy orgullosos de nuestros 250».

Los mandatarios y sus cónyuges toman el té en la Sala Roja
La jornada de Xi comenzó en la Casa Blanca, donde Trump y la primera dama agasajaron al líder chino y a su esposa, Peng Liyuan, con un té en la Sala Roja de la residencia presidencial.
La visita coincidió con el Festival del Medio Otoño de China, una festividad tradicional en la que las familias se reúnen para celebrar el fin de la cosecha y comparten pasteles de luna —dulces redondos rellenos de pasta dulce— acompañados de té.
Xi agradeció las atenciones a los Trump. «Las mayores cortesías y los preparativos más meticulosos», afirmó Xi en chino. «Esta visita ha sido sumamente exitosa y nos sentimos muy satisfechos».
Trump sonrió al escuchar la traducción del intérprete.
«Hemos tenido una visita extraordinaria de dos personas espectaculares, la hemos disfrutado mucho y considero que hemos dado pasos de gigante», declaró Trump. «Hemos hecho grandes avances, muy positivos para ambos países».

Xi asiste a una cena de Estado y a un recorrido por la Casa Blanca
Los Trump homenajearon a sus invitados el jueves por la noche con una cena de Estado de etiqueta rigurosa a la que asistieron figuras destacadas de la industria tecnológica. Más temprano ese mismo día, Trump guio a Xi en un recorrido personalizado por las reformas de la Casa Blanca, que incluyó una galería con retratos presidenciales y un nuevo helipuerto de granito de 100 pies de longitud, además de mostrarle el salón de baile actualmente en construcción. Melania Trump y Peng Liyuan visitaron por su parte el Museo Nacional de Arte Asiático del Smithsonian.
Ambos líderes mantuvieron asimismo un encuentro a puerta cerrada de 90 minutos el jueves, en el que abordaron temas como Oriente Medio, Ucrania y la península de Corea, de acuerdo con el comunicado oficial divulgado por el gobierno chino.
La Casa Blanca no ofreció detalles sobre las conversaciones privadas; no obstante, Trump señaló a la prensa el viernes en los Archivos que trataron la guerra de Irán durante la reunión, sin aportar más precisiones.
«Tuvimos una gran reunión. Realmente fue una magnífica reunión. Excelente para los agricultores. Excelente para todos», aseguró.
A las puertas del recinto, los dos mandatarios se despidieron con un último apretón de manos antes de subir a sus vehículos. Xi partió de Washington y Trump regresó a la Casa Blanca.














