Trump despide en menos de 60 minutos al nuevo fiscal jefe de Seattle que fue designado por un tribunal

El presidente Donald Trump destituyó al nuevo fiscal federal principal de Seattle menos de una hora después de que los jueces federales del distrito lo nombraran por unanimidad. La destitución del miércoles es el último episodio que pone de manifiesto las tensiones entre los tribunales y el presidente en torno a estos puestos de gran influencia.

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El presidente Donald Trump destituyó este miércoles al nuevo fiscal federal principal de Seattle, menos de una hora después de que los jueces federales del distrito lo nombraran por unanimidad, lo que puso de manifiesto las tensiones entre los tribunales y el presidente en torno a estos cargos de gran influencia.

Roger Rogoff, exjuez y veterano fiscal estatal y federal, prestó juramento como fiscal federal antes de las 8:00 am (local) en el juzgado federal del centro de Seattle. En una entrevista telefónica, dijo que luego se dirigió a la Fiscalía Federal y solicitó reunirse con Charles Neil Floyd, cuyo mandato interino de 120 días en el cargo había concluido en febrero.

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Según Rogoff, mientras esperaba en el vestíbulo, recibió un correo electrónico de la administración de Trump en el que se le informaba que había sido destituido. Dijo que está consultando con otros abogados la posibilidad de presentar una demanda por su destitución.

Normalmente, los presidentes nombran a los fiscales federales, que son los máximos representantes de la fiscalía federal en cada distrito judicial. Estos cargos requieren la confirmación del Senado, salvo en el caso de los nombramientos temporales. Cuando los nombramientos temporales expiran antes de que se confirme a un candidato, los jueces de un distrito judicial pueden designar a un fiscal federal.

Sin embargo, bajo el mandato de Trump, el departamento de Justicia ha buscado mantener a los fiscales no confirmados en sus cargos de manera indefinida, a menudo mediante novedosas maniobras de personal.

"Los jueces de los tribunales de distrito pueden nombrar a un fiscal federal temporal, y el presidente de los Estados Unidos puede despedirlos", dijo el miércoles el fiscal general interino de los Estados Unidos, Todd Blanche, en una publicación en redes sociales. Agregó que los jueces que nombraron a Rogoff "abandonaron el proceso tradicional de consulta con la administración para garantizar que el fiscal federal seleccionado esté calificado para servir en la administración".

Trump nombró a Floyd, quien anteriormente se desempeñó como juez de inmigración, fiscal federal interino en octubre pasado, pero nunca remitió su nominación al Senado. Cuando expiró el mandato de Floyd como fiscal federal interino, Trump simplemente le cambió el título, una táctica que la administración también ha intentado en otros distritos judiciales federales: lo nombró primer asistente del fiscal federal, mientras dejaba vacante el puesto principal.

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En mayo, un panel de una corte de apelaciones de EEUU expresó su escepticismo respecto a la legalidad de esa maniobra. Los jueces federales de la ciudad decidieron aceptar solicitudes para el puesto y nombraron un panel bipartidista para evaluarlas.

El miércoles por la mañana, el tribunal —integrado por 17 jueces en activo y jubilados nombrados por cinco presidentes— emitió una orden unánime en la que nombraba a Rogoff fiscal federal para el oeste de Washington.

La senadora demócrata por Washington, Patty Murray, quien se había opuesto a que Floyd ocupara el cargo de fiscal federal, criticó duramente el rápido despido de Rogoff.

"A lo largo de su carrera, ha demostrado un compromiso excepcional con el servicio público, y fue nombrado legalmente por los jueces federales del Distrito Oeste de Washington", afirmó la senadora en un comunicado escrito. "Esta administración no quiere lidiar con el proceso de asesoramiento y consentimiento; solo quiere colocar a sus compinches para llevar a cabo una agenda política corrupta".

En diciembre, Alina Habbar renunció como fiscal federal principal de Nueva Jersey después de que un tribunal de apelaciones dictaminara que había estado ocupando el cargo de manera ilegal.

Lindsey Halligan, quien impulsó acusaciones formales contra dos adversarios de Trump, dejó su cargo como fiscal federal interina en Virginia después de que un juez concluyera que su nombramiento era ilegal y que las acusaciones que presentó contra James y el exdirector del FBI James Comey debían ser desestimadas.

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Los jueces de ese lugar nombraron a James Hundley, quien había manejado casos penales y civiles durante más de 30 años, pero el gobierno lo despidió. También despidió a un fiscal federal designado por un tribunal en el norte de Nueva York.

Rogoff, quien se desempeñó durante 20 años como fiscal estatal y seis como fiscal federal antes de convertirse en juez estatal, dijo que sabía que el gobierno podría despedirlo de inmediato. Sin embargo, afirmó que no tenía reparos respecto al posible conflicto al que se enfrentaba. Ser fiscal federal es "el mejor trabajo que existe" para un fiscal, señaló.

"Estoy muy orgulloso de mi carrera", dijo Rogoff. "El hecho de que los jueces de este distrito —ante la mayoría de los cuales he pasado mi carrera compareciendo, litigando o colaborando— creyeran que yo era la persona adecuada para desempeñar este cargo es realmente conmovedor y asombroso".