Fan grabó a Nirvana y otras leyendas del rock antes de la fama; hoy voluntarios lo convierten en un tesoro digital

El nombre detrás de esa grabación es Aadam Jacobs, un aficionado que terminó registrando más de 10 mil conciertos a lo largo de cuatro décadas, entre indie y el punk rock de los años 80, hasta principios de los 2000

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En un pequeño club en Chicago, en 1989, un joven con una grabadora en el bolsillo presiona “REC”. No lo sabe aún, pero está capturando el primer concierto de Nirvana en la ciudad, años antes de convertirse en un fenómeno mundial. Al frente del escenario, Kurt Cobain saluda tímidamente, y así comienza una colección que décadas después saldría a la luz.

El nombre detrás de esa grabación es Aadam Jacobs, un aficionado que terminó registrando más de 10 mil conciertos a lo largo de cuatro décadas, entre indie y el punk rock de los años 80, hasta principios de los 2000.

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Su método era en ocasiones clandestino: entrar a conciertos con equipos modestos, desde grabadoras prestadas hasta dispositivos digitales más avanzados con el paso del tiempo. Lo que empezó como curiosidad adolescente en los años 80, se transformó en una obsesión silenciosa por documentar la música en vivo.

El día que captó a Nirvana

Jacobs llevaba cinco años grabando conciertos. Fue un 8 de julio de 1989 cuando encendió su grabadora casete compacta Sony de bolsillo durante un concierto en el pequeño club llamado Dreamerz.

Estaba listo para ver el debut de una banda de rock de Washington en Chicago. De pronto un joven de melena rubia, de 22 años de edad aparece en el escenario tras un estallido de guitarra.

ARCHIVO — Esta foto de archivo de 1993 muestra a Kurt Cobain, el vocalista de la banda de rock estadounidense Nirvana. El grunge se convirtió en oro el sábado 20 de junio de 2020, cuando la guitarra que Cobain tocó durante la actuación de Nirvana en el programa "MTV Unplugged" de 1993 se vendió por la asombrosa cifra de 6 millones de dólares en una subasta. (Foto AP/Mark J. Terrill, Archivo)
ARCHIVO — Esta foto de archivo de 1993 muestra a Kurt Cobain, el vocalista de la banda de rock estadounidense Nirvana. El grunge se convirtió en oro el sábado 20 de junio de 2020, cuando la guitarra que Cobain tocó durante la actuación de Nirvana en el programa "MTV Unplugged" de 1993 se vendió por la asombrosa cifra de 6 millones de dólares en una subasta. (Foto AP/Mark J. Terrill, Archivo)
Imagen Mark J. Terrill/AP


“Hola, somos Nirvana. Somos de Seattle”, dijo Cobain para después comenzar a tocar la primera canción, “School”, dos años antes del éxito mundial que alcanzó la banda con el álbum “Nevermind”.

El coleccionista de conciertos

El archivo que construyó Jacobs a lo largo de ese tiempo, captó a las entonces bandas emergentes, que después se convertirían en leyendas del rock, como R.E.M., The Cure, Pixies, The Replacements, Depeche Mode, Stereolab, Sonic Youth y Björk, todos ellos captados al inicio de sus carreras.

La colección, confirmada por más de 10,000 conciertos, también cuenta con una selección de hip-hop, incluyendo el concierto de 1988 de los pioneros del rap Boogie Down Productions, así como un concierto inédito de 1990 de Phish.

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Hoy, esas cintas, muchas guardadas durante años en cajas, están encontrando una segunda vida. Un grupo de voluntarios en Estados Unidos y Europa trabaja de la mano con Aadam Jacobs para digitalizarlas, limpiarlas y catalogarlas, para después cargarlo al Internet Archive, donde ya pueden escucharse de manera gratuita.

Aadam Jacobs reproduce un disco de larga duración (LP) en su casa en Chicago, el jueves 19 de marzo de 2026. (Foto de AP/Nam Y. Huh)
Aadam Jacobs reproduce un disco de larga duración (LP) en su casa en Chicago, el jueves 19 de marzo de 2026. (Foto de AP/Nam Y. Huh)
Imagen Nam Y. Huh/AP

Una persona clave en este proyecto, es Brian Emerick quien viaja desde los suburbios de Chicago hasta la casa de Aadam en la ciudad para recoger entre 10 y 20 cajas, cada una repleta de 50 o 100 cintas. Él es el encargado de transferir en tiempo real las grabaciones analógicas a archivos digitales, otro grupo de voluntarios recibe el material y se encargan de la mezcla y masterización de los programas para su posterior subida al archivo.

El proceso ha sido lento y casi artesanal. Cada cinta debe reproducirse en tiempo real, restaurarse y documentarse con precisión.

A pesar de los posibles dilemas legales, la mayoría de los músicos ha respaldado el proyecto. El aficionado a la música asegura que solo han sido uno o dos músicos los que le han pedido que elimine su material.

TLS

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