“El show debe continuar”. Con estas palabras, el presidente Donald Trump reanudó la Cena de Corresponsales suspendida en abril pasado por un atentado en su contra. Durante el discurso que se prolongó por más de 60 minutos, el mandatario sacó debajo del podio una gorra con la leyenda “Trump 2028”. Al colocársela, con sarcasmo anunció lo que consideró una primicia.
Entre bromas de reelección, críticas a rivales y a la prensa, Trump encabeza la Cena de Corresponsales en Washington
Trump ofreció un discurso de más de una hora en la reprogramada cena de corresponsales. Defendió los logros de su gestión, presumió el declive del crimen en Washington, arremetió contra sus rivales demócratas y la prensa, y abordó la seguridad nacional asegurando que jamás permitirá un Irán nuclear
"Por eso, esta noche, para demostrar lo mucho que me importan los medios de comunicación y que quiero salvar sus audiencias. Me complace anunciar mi intención de, y esto es una especie de primicia, ¡mi intención de postularme por cuarta vez como presidente de los Estados Unidos! Estaré haciendo eso”, comentó durante el encuentro con 700 comunicadores.
En el salón de baile del hotel Waldorf Astoria en Washington, D.C., el presidente inició su intervención abordando el incidente previo en el Hilton. Mencionó lo que consideró como valentía de los integrantes de su equipo, que se subieron a las mesas para proteger al público y las personas que se encontraban cerca de ellos.
Agradeció al Servicio Secreto y a la policía, destacando el caso del oficial Víctor González, quien detuvo a un atacante en un punto de control y recibió un disparo en el pecho que fue amortiguado por su chaleco antibalas.
La guerra, un tema central del discurso
En el ámbito militar y geopolítico, Trump abordó la situación de la guerra y los conflictos en el Medio Oriente. Aseguró que las Fuerzas Armadas destruyeron las capacidades de sus adversarios, mencionando la pérdida de cerca de 100 aviones de combate y nueve barcos enemigos que terminaron en el fondo del mar.
Al referirse a Irán y a la protección de Israel, enfatizó que los rivales buscan conversar para llegar a un acuerdo, por lo que dijo estar dispuesto a escuchar, pero dejó clara su postura de no permitir en ninguna circunstancia que adquieran un arma nuclear para evitar la destrucción en la región.
El mandatario dirigió críticas directas contra diversas figuras de la oposición y del ámbito político. Se burló de Gavin Newsom, acusándolo de dar entrevistas deficientes y criticando su gestión en California sobre incendios y adicciones. Se refirió a la congresista Alexandria Ocasio-Cortez señalando su tardanza para responder preguntas de política exterior.
Calificó a Adam Schiff con apodos como "cabeza de sandía" y "cuello de lápiz", mientras que a Ilhan Omar la acusó de deshonestidad. Asimismo, ironizó sobre los análisis físicos de J.B. Pritzker y Chris Christie, y recordó el caso de Elizabeth Warren y sus pruebas de ascendencia nativa americana. Al hablar de Chuck Schumer, cuestionó sus posturas recientes sobre el conflicto en la región de Israel y Palestina.
El ataque a periodistas
El entretenimiento y los medios de comunicación ocuparon un bloque central de sus declaraciones. Trump arremetió contra presentadores de televisión como Jimmy Kimmel, Jimmy Fallon y Stephen Colbert.
Criticó las bajas audiencias de los Premios Óscar, atribuyendo la caída a los ataques dirigidos hacia su persona. Mencionó la pérdida de valor comercial de la marca Bud Light tras su campaña con Dylan Mulvaney y cuestionó la presencia de figuras como Bruce Springsteen en actos políticos.
En contraste, celebró la realización de un evento de artes marciales mixtas de la UFC en los jardines de la Casa Blanca y anunció la organización de una carrera de la Indy 500 en las calles principales de Washington.
El presidente relató además detalles sobre su interacción cotidiana con la prensa. Contó que tomó la decisión de dar su número de teléfono personal a los periodistas, lo que provocó un flujo constante de llamadas en cuestión de minutos.
Consideró el diálogo directo con la prensa como algo adecuado, al argumentar que le permite explicar su punto de vista y cambiar el rumbo de las publicaciones. Para cerrar la sección sobre comunicación, se refirió a las redes sociales al proclamarse número uno en la plataforma TikTok, detallando las gestiones realizadas con el mandatario chino Xi Jinping para concretar la venta de la aplicación a inversionistas de Estados Unidos.
En el cierre de su discurso, Trump atribuyó la situación económica y el crecimiento del país a su gestión actual, señalando un aumento en el reclutamiento de las fuerzas armadas y la llegada de inversiones en el sector automotriz. Finalizó reiterando que su objetivo principal desde el inicio de su carrera política sigue siendo mantener lo que denominó la época dorada del país.









