María Guadalupe, dejó su trabajo de estilista para dedicarse al de soldadora en una empresa, ella ha dejado claro que esta no es solo una profesión de hombres y ha demostrado que es una mujer de acero.
María Guadalupe, dejó su trabajo de estilista para dedicarse al de soldadora en una empresa, ella ha dejado claro que esta no es solo una profesión de hombres y ha demostrado que es una mujer de acero.