El
precio del
tomate subió alrededor de un
40% en el
último año en el país, una cifra que
supera las alzas de alimentos como la
carne o el café. El economista Alfredo Romero explica que la aplicación de
aranceles a las importaciones desde México y las nevadas en Florida
afectaron el suministro de este ingrediente. Además, el
alza en los costos del
diésel y los
fertilizantes presionará los
precios al consumidor y los márgenes de los restaurantes.