Residentes y comerciantes del barrio de
Highland Park, en Los Ángeles, protegen su comunidad mediante la instalación de sirenas y sistemas de alerta en casas y negocios. Esta iniciativa utiliza dispositivos portátiles conectados a una aplicación móvil que notifican a los vecinos cuando aparecen
agentes de ICE en la zona. El sistema permite una respuesta rápida ante posibles redadas, transformando la tecnología digital en una herramienta de vigilancia colectiva para garantizar la seguridad de los inmigrantes en el sector.
Te puede interesar:
Teherán lanza ataques contra países del Golfo y drones impactan cerca del aeropuerto de Dubai