Alejandra Arias, una joven residente en España, recurre con su pareja a la
simulación de un bebé para superar un diagnóstico psicológico. Bajo recomendación de una especialista,
la pareja integra a un Bebé Reborn en su vida diaria para
sanar heridas emocionales y completar su proceso. Aunque
el tratamiento genera dudas iniciales, ambos aseguran que
la práctica ha transformado su salud mental y les ha devuelto la alegría tras años de vacío emocional.