Las autoridades de Sonora, México,
investigan la muerte de seis personas tras recibir sueros vitaminados en una clínica privada de Hermosillo. El establecimiento permanece clausurado mientras
la Fiscalía estatal rastrea las causas reales de los fallecimientos, los cuales los certificados médicos
atribuyen inicialmente a enfermedades como el dengue. Los familiares de las víctimas exigen justicia y
rechazan las versiones oficiales, señalando directamente al tratamiento administrado para el cansancio crónico como el origen de la tragedia.