Líderes religiosos confirmaron que continuarán con las celebraciones programadas a pesar del trauma que sufrieron los
31 heridos durante el atentado.
El agresor irrumpió en la sinagoga Temple Israel con un vehículo antes de que la
seguridad privada lograra neutralizarlo. Aunque el incidente provocó
lesiones a
decenas de personas y gran conmoción, los integrantes de la congregación aseguran que
nada detendrá sus festividades tradicionales tras recibir el apoyo de la gobernadora del estado.