El Departamento de Seguridad Interna (DHS), a través de
USCIS,
endurecerá la
revisión de
formularios a partir del
10 de julio. La nueva directriz
prohíbe el uso de firmas escaneadas o digitales implementadas durante la pandemia, y
faculta el rechazo de peticiones con firmas inválidas o con diferentes tintas. El abogado de inmigración Ezequiel Hernández advierte que la medida busca
frenar fraudes y errores, obligando a los
solicitantes a plasmar su rúbrica original.