El
Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE)
dejará de
informar sobre los
fallecimientos de
migrantes que ocurran después de abandonar los centros de detención. La agencia
eliminó una
medida del gobierno anterior que exigía reportar los
decesos reportados hasta
30 días posteriores a la
liberación. Las autoridades migratorias confirmaron que mantendrán los reportes públicos de decesos de forma exclusiva para las personas que permanezcan bajo su custodia directa.