Grupos delictivos utilizan
herramientas de inteligencia artificial para
clonar la voz, el llanto y las súplicas de personas con el fin de
realizar secuestros virtuales. Expertos advierten que esta tecnología
facilita fraudes financieros en
cuestión de segundos al generar un sentido de urgencia en las víctimas. Una residente de California transfirió casi 5,000 dólares tras escuchar una
grabación falsa donde una
supuesta red criminal exigía
dinero para
liberar a su hija.