Un
plan educativo regulará el
uso de medios digitales para más de
medio millón de estudiantes, con el objetivo de mejorar el aprendizaje y
disminuir los riesgos de sobrepeso. Las
nuevas directrices en
Los Ángeles establecen
límites diarios de tiempo frente a pantallas tanto en la escuela como en el hogar, prohibiendo los dispositivos en preescolar y primer grado. Los alumnos de los niveles de primaria, secundaria y preparatoria también
experimentarán restricciones de minutos semanales.