La actual
visita del rey Carlos III a Estados Unidos revive
grandes momentos de la monarquía británica en territorio americano, desde el viaje de
su abuelo en 1939 hasta las
cinco giras de Isabel II. Mientras el
monarca cumple con una apretada agenda en Washington D.C., los cronistas recuerdan
anécdotas fallidas del pasado, como el sol que
Ronald Reagan prometió a la reina y que nunca apareció. Hoy, su hijo busca escribir un nuevo capítulo en los
lazos diplomáticos entre ambas naciones.