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Carolina sarassa. Esta es tu edición digital, tu compañía a esta hora del día ya es martes 22 de septiembre y así comenzamos.
Y así lo hacemos con la desesperación de una madre que escuchó a su hijo decirle mamá, me acaban de disparar. Pues bien, desde aquella llamada no ha podido volver a hablar con él.
Hoy, por primera vez en una entrevista, rompe el silencio para poder enviarle un mensaje a su hijo. Estamos hablando del caso de wilbert garcés pérez, el repartidor venezolano de 28 años baleado durante un encuentro con agentes de ice en austin, texas, asegura que todavía tiene una bala alojada cerca de su columna.
Sufre fuertes dolores, ha perdido sensibilidad y está durmiendo borja en el suelo. Nos conectamos a esta hora y en vivo con la mamá, con la señora doña flor, quien se encuentra en edición digital.
Lamentamos mucho por lo que está atravesando su familia. Le pregunto ha conversado con su hijo wilbert?
Todavía tiene la bala en su espalda? Buenas tardes.
Buenas tardes, doña flor. Buenas.
Buenas tardes. Este no, yo no he conversado con él directamente.
La abogada y su pareja actual son los que han tenido comunicación con él. Y sí, tiene la bala alojada doña flor, hemos escuchado ese audio que al parecer le mandó su hijo wilbert donde decía mamá me está persiguiendo inmigración.
Cuando usted recibe ese audio, qué es lo que alcanza a escuchar al otro lado del teléfono y cómo se siente cuando está escuchando a su hijo? Cuando él me llama, me hace la videollamada porque yo estoy en venezuela y me dice mamá, mamá me me agarró la migra, pero me chocaron el carro y me dieron un balazo, me dice él.
Y entonces yo le digo dónde te dieron el balazo, donde te dieron, qué te hicieron? El me dice me dieron en la espalda, mamá, me dieron en la espalda y me chocaron mi carro.
Entonces en eso yo veo que alguien lo ventanilla de su carro, porque él está en su carro. En cuanto se bajó del carro.
Ahí perdí la comunicación porque ya cuando lo llamé ya él no tenía su celular en la mano. Y señora flor, cuénteme algo, algo delicado.
El niño de wilbert tiene siete años, es su nietecito, está en este momento en venezuela y depende del dinero que le manda wilbert para poder pagar por la atención médica. Tengo entendido que tiene parálisis cerebral.
Cuénteme cómo ha sido su conversación con el niño. Qué le pregunta sobre su padre?
Y usted qué le ha dicho? En realidad, el no está al tanto de lo que está sucediendo.
Nosotros no le hemos querido decir nada. El.
De repente le llegan sus ideas con su papá, que no ha hablado con su papá. Pero nosotros no lo elegimos conversar.
Nada de eso. Para evitarle este cosas peores, pues me entiende.
Y doña flor, si en este momento su hijo wilbert estuviera viendo esta gustaría mandarle? Qué le gustaría que supiera?
Hijo, me gustaría que supieras que te amo con toda mi alma, que sabes que desde aquí estoy contigo. Te abrazo con mis oraciones como todos los días.
Ahorita te digo que tengas mucha hombre fuerte, humilde e inteligente. Aguanta todo lo que venga que dios te va a sacar de todo esto pronto.
Es el mensaje en este momento de la señora flor, la mamá de wilbert, aquí en la edición