Un análisis de la Universidad de California en Berkeley revela que ICE
aumentó drásticamente la detención de inmigrantes sin condenas criminales, alcanzando
un alza del 770%. Los
operativos en la vía pública crecieron más del 1,000%, afectando incluso a más de 5,200 menores de edad. Los datos confirman que dos de cada tres arrestos realizados durante este periodo corresponden a personas con expedientes limpios,
marcando un giro radical en las políticas de deportación del país.