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La diferencia entre los mejores y los peores parques en Estados Unidos

Un reciente ranking de los mejores parques urbanos deja una importante lección: la planificación de estos es tan importante como su financiamiento.
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9 Jun 2016 – 10:53 AM EDT

Cualquier ranking que compare ciudades debe ser mirado con mucho cuidado, ya que estas son increíblemente variadas. Las últimas calificaciones de los mejores sistemas de parques en las 100 ciudades más grandes de Estados Unidos, realizadas por Trust for Public Lands (TPL), no son una excepción.

Entre los diez primeros lugares están ciudades con sistemas de parques ya muy reconocidos, junto con un par de ciudades nombradas por primera vez: Minneapolis; St. Paul; Washington, DC; San Francisco; Portland; Nueva York; Boston; Madison; Irvine, California; y Arlington, Virginia. Los últimos puestos en la calificación le tocaron a Louisville, Charlotte, Indianápolis, Fresno, Fort Wayne, Winston-Salem, Mesa, Hialeah y Oklahoma City.

El TPL pondera las calificaciones de estas ciudades al combinar unos cuantos tipos de criterios que reflejan la calidad de los sistemas de parques: la cantidad de tierra de la ciudad dedicada a espacio para parques; la superficie media de parques individuales; financiamiento de parques per cápita; instalaciones y programas; el porcentaje de residentes que pueden acceder a un parque con una caminata de diez minutos o menos (estas medidas se toman dentro de los límites de ciudades, no en áreas metropolitanas).


Los ciudades con los mejores parques en EEUU
Lista tomada del análisis de las cien ciudades más pobladas del país.
Puntaje
1. Minneapolis, MN86.5
2. St. Paul, MN82.5
3. Washington, DC81
4. Arlington, VA79
5. San Francisco, CA77.5
6. Portland, OR76.5
7. Nueva York, NY76
8. Irvine, CA75
9. Boston, MA74
10. Cincinnati, OH72.5
10. Madison, WI72.5
FUENTE: The Trust for Public Land | UNIVISION

En Minneapolis —el sistema de parques N°1— un 95% de los residentes viven cerca de un parque y aproximadamente un 15% de la superficie de la ciudad es espacio verde dedicado. Anualmente, la ciudad se gasta 223.66 dólares por persona en operaciones para los parques —más del doble de la media nacional— y el tamaño medio de los parques de la ciudad es 6.5 acres.

Louisville se encuentra casi en el fondo de la lista, en el puesto 93. El tamaño medio de sus parques es de 7.7 acres. Aproximadamente un 7% de la tierra de la ciudad se dedica a los parques, el gasto anual per cápita en parques es de 54.70 dólares y aproximadamente un tercio de la población de la ciudad puede caminar a un parque dentro de 10 minutos.

Los ciudades con los peores parques en EEUU
Lista tomada del análisis de las cien ciudades más pobladas del país.
Puntaje
88. Baton Rouge, LA36
89. Jacksonville, FL35
90. Oklahoma City, OK35
91. Hialeah, FL34
91. Mesa, AZ34
93. Louisville, KY33.5
93. Winston-Salem, NC33.5
95. Charlotte, NC30
95. Indianápolis, IN30
97. Fresno, CA29
98. Fort Wayne, TX28.5
FUENTE: The Trust for Public Land | UNIVISION

Las ciudades que ocupan los puestos en el medio de la lista de calificaciones tienen una cantidad razonable de espacio dedicado a parques, pero menos instalaciones (como en Nueva Orleans). O cuentan con buen acceso, pero muy mal en cuanto al gasto promedio en parques ( como Baltimore, como es de entender).

Sin embargo, estas ciudades no han recibido las mismas cartas como parte de este juego. De hecho, los niveles altos y bajos cuentan historias dramáticamente diferentes en cuanto a la planeación urbana.


La mayoría de las ciudades con las mejores calificaciones tienen la ventaja de haber tenido una planificación completa y visionaria durante el siglo XIX. De hecho, más o menos la mitad de ellos ostenta parques grandes creados por Frederick Law Olmsted, un famoso arquitecto de paisajes cuyas filosofías sobre el acceso urbano a la naturaleza tuvieron mucha influencia en aquellos tiempos. Las dos municipalidades más nuevas entre las diez primeras ciudades —Irvine, California y Arlington— fueron planificadas fuertemente en base a los principios de “crecimiento inteligente” que enfatizan el acceso al espacio verde. Por lo general, las ciudades de las primeras diez también han monitoreado cuidadosamente su crecimiento exterior y han limitado si anexión de las comunidades aledañas. También son muy densas, por lo que resulta más fácil que se puedan acceder a estas áreas verdes caminando 10 minutos o menos.

Por contraste, en el fondo de la lista hay varias ciudades con buen acceso a los parques en sus centros históricos. Pero muchas tuvieron dificultades o fracasaron en sus intentos para extender ese acceso cuando sus fronteras municipales se extendieron enormemente, al anexar suburbios aledaños o hasta al fundirse con sus condados entre mediados y finales del siglo XX, tal como sucedió con Indianápolis y Louisville. Es así en prácticamente cada ciudad que se encuentra en los diez puestos más bajos. Estas ciudades tienden a tener parques más grandes en cuanto a la superficie de los mismos, pero en general eso no hace que sea más fácil de acceder a estos parques.

Parece claro que cuando se trata de parques —o de cualquier infraestructura cuyo valor para los residentes depende del acceso espacial— la planificación cuidadosa es tan importante como el financiamiento público. Obviamente estos no son mutuamente excluyentes pero resulta que dos de las ciudades con las peores calificaciones en esta lista están tomando algunos de los pasos más significativos en el país para ampliar los espacios verdes, y lo están haciendo incluso con presupuestos apretados.

Louisville —cuyo centro histórico ostenta uno de las pocas redes completas de parques diseñadas por Olmsted en el país— acaba de completar un proyecto de 4,000 acres de espacios verdes conectados conocidos como Parklands de Floyd Fork. Esto extiende el acceso a los parques a los bordes del sudeste de Louisville y su propósito es “moldear el desarrollo de Louisville de la misma forma que el sistema de Olmsted lo hizo hace 100 años atrás”, según explica NextCity. La ciudad también está tratando de abrir las 100 millas completas de senderos para ciclistas y peatones, los que recorreran la ciudad y conectarán parques nuevos con los viejos. Houston también está construyendo un sistema continuo de parques al lado de las vías navegables principales de la ciudad. Este proyecto transformará a más de 3,000 acres poco utilizados que corren por los pantanos en senderos y espacios abiertos. La ciudad también está experimentando un exitoso programa en que los patios de las escuelas se volverán espacios recreativos para el público después de las horas de escuela.

Ambas ciudades están financiando sus expansiones de parques mediante sociedades públicas y privadas. Dichas sociedades no siempre resultan adecuadas o viables para cada ciudad en cada proyecto. Pero en Houston y Louisville, los fondos privados están haciendo mucho para incrementar el espacio verde y estos no se tomaron en cuenta en este ranking de Trust for Public Land.

Ahora bien, nada de esto justifica el pobre gasto publico per cápita en la infraestructura crítica de parques, y tanto como Louisville como Houston son culpables de esto. Ya sean pequeñas o grandes, densas o bien extendidas, las ciudades deben ser responsables de extender el espacio verde y sus beneficios a todos los ciudadanos. Rankings como éste quizás ayuden al respecto. Pero las historias que estos rankings explícitamente no cuentan pueden ser tan reveladoras acerca de lo que los parques de Estados Unidos realmente necesitan para prosperar: planificación y una visión fuerte y clara.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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