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CityLab Arquitectura

Estas ideas quieren cambiar el rostro del río Chicago

Arquitectos presentaron proyectos que transformarían uno de los principales parajes de la ciudad.
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10 Oct 2017 – 1:24 PM EDT

Hasta que la dirección de sus aguas fue invertida en 1900, el río Chicago era un receptáculo para aguas residuales y suciedad hasta tal grado que contaminó al Lago Michigan que los residentes tanto adoraban (y de cuyas aguas bebían). Pero entonces el río fue canalizado y sepultado en concreto. Desde hace mucho tiempo el río ha sido el litoral olvidado de la ciudad.

Pero poco a poco eso está cambiando, ya que durante la última década algunas secciones del río Chicago han cambiado de ser lo que prácticamente era un alcantarillado sobre el nivel de la tierra a ser una rambla peatonal y espacio público de talla mundial que se llama el Chicago Riverwalk.

Con el Riverwalk, “estamos en un punto de inflexión al igual que hace 100 años, cuando Chicago decidió que su terreno frente al lago sería abierto y libre, y totalmente accesible”, dice Rahm Emanuel, alcalde de Chicago. “Ahora estamos a punto de reimaginar lo que antes era nuestra carretera industrial como nuestro nuevo espacio para parques y recreación”, dijo Emanuel.


Basándose en estos éxitos iniciales, la ciudad le ha pedido a un grupo de nueve empresas arquitectónicas y paisajistas que aporten un osado conjunto de propuestas para las futuras fases del Riverwalk. La exposición River Edge Ideas Lab se estrenó en septiembre como parte del Chicago Architecture Biennial (Evento Bienal de Arquitectura de Chicago).

Entre las empresas participantes están Adjaye Associates, James Corner Field Operations, Perkins+Will, Studio Gang, SWA y SOM. Tres empresas adicionales que ya han trabajado en el Riverwalk y en otros parques al lado del río (Sasaki, Ross Barney Architects y Site Design Group) también han presentado ideas. El Ideas Lab fue organizado por el Departamento de Planificación y Desarrollo de Chicago y el Concejo de Planificación Metropolitana. La exposición fue diseñada por Ryan Gann de Ross Barney Architects.

No hay fondos para hacer estos planes realidad. La meta es obtener reacciones del público (las cuales se piden en línea y en la exposición) que se puedan incorporar a lineamientos formales de diseño para el litoral. Según David Reifman —comisionado de Planificación y Desarrollo de Chicago—, la exposición se usará para “crear un conjunto de lineamientos consistentes para hacer que sea más fácil navegar el acceso al río y tratar de producir una visión más integrada”.

Centrada en las visiones de los promotores inmobiliarios, la exposición es un impecable contrapunto del loco frenesí de imágenes y modelos de normatividad en el Centro Cultural de Chicago que queda al frente y que alberga la exposición principal del Chicago Architecture Biennial. Las propuestas para desarrollar el litoral fueron patrocinadas por dos promotores inmobiliarios con intereses en el área. Related Midwest es el dueño de una parcela masiva (y vacía) de 62 acres a lo largo del río, mientras que 601W Companies ha arrendado al enorme —y clausurado— Old Chicago Main Post Office (el antiguo edificio de Correos de Chicago) que queda a una cuadra de distancia.

Los parques de humedales, piscinas en la orilla y muros de escaladas incluidas en las propuestas podrían ser características espectaculares para lo que eventualmente se construya como parte de este megadesarrollo de la zona e incluso quizás tientan a cierto gigante minorista del internet que está buscando millones de pies cuadrados en una ciudad importante.

Airline Bridge


Cada equipo propuso ideas para tres sitios, todos ubicados en el brazo sureño del río. El sitio que queda más al sur está cerca de Airline Bridge, uno de los enormes puentes levadizos con escamas tipo dinosaurio que están salpicados por el río. El Airline Bridge queda a lo largo de la parcela vacía de la empresa Related Midwest.

En esta zona muchos diseñadores optaron por proponer humedales exuberantes de apariencia natural y paisajes naturales que extienden el flujo estético del adyacente Parque Ping Tom, el cual fue diseñado por Site Design Group (y que es uno de los parques más dramáticos y atractivos de la ciudad).


Con la propuesta de Studio Gang se construirían densos hábitats de humedales para peces y aves acuáticas que se parecerían al parque Northerly Island [http://studiogang.com/project/northerly-island]. “Resulta importante resaltar el potencial de sitios como estos para promover la naturaleza en paisajes postindustriales”, dijo en un correo electrónico Claire Cahan, directora de diseño de Studio Gang. “A Studio Gang le interesa aprender de la naturaleza y cómo las plantas y los animales puedan adaptarse a condiciones cambiantes”.

Algunas propuestas acogen esta parte de la capacidad del río en cuanto a la acción y la aceleración. Un ejemplo de esto sería el plan “St. Charles Raceway” de Ross Barney Architects, el cual aprovecha esta parte de la senda fluvial recta del río para crear un sitio para tener carreras de natación y de barcos; puentes de peatones atravesarán el río como si fueran gradas (cabe notar que las carreras anuales de barcos dragones desde el Barrio Chino de Chicago empiezan cada verano en el Parque Ping Tom). Tirolinas ancladas a los puentes levadizos ofrecen otra manera animada de interactuar con la infraestructura del río.


Esta sensación de dinamismo mecánico que es tan clave para la historia del río como un sitio industrial se resalta en el plan de Perkins+Will’s (en colaboración con Omni Ecosystems) para instalar un pozo circular para nadar y una playa de río (que hasta tendrá arena) que filtra y limpia el agua.


Con este plan, un puente peatonal se retrae para bombear agua de río a un humedal densamente cultivado que absorbe y filtra el líquido hasta que esté listo para llenar un pozo de nadar (apartado del resto del río) mientras que las personas se relajan en la arena. Parece ridículo construir esto en un río cuyas orillas están aisladas por muros de concreto, pero existe un precedente histórico para esta visión playera. “Cuando ( Jean Baptiste Point) du Sable se asentó en Chicago durante el siglo XVIII, había dunas de arena a lo largo del río Chicago”, dice Andrew Broderick, diseñador urbano de Perkins+Will.

Congress Parkway


El sitio Congress Parkway queda al final de un nudo denso de pasos elevados de carretera y puentes ferroviarios en donde se cruzan dos de las carreteras interestatales de Chicago. De los tres sitios ya mencionados, Congress Parkway es el único que es propiedad pública. Es un lugar escabroso e inhóspito que sólo podrían ser reorientado desde autos y hacia personas mediante cambios audaces.

“El paisaje puede vencer a la infraestructura si uno [lo utiliza] de manera audaz”, dice Gina Ford de Sasaki. El plan de su empresa empieza con una colina de 40 pies (un cambio extremo en elevación en Chicago, el cual es sumamente plano) repletas de plantas que filtran el agua antes de que se vuelva a verter al río a través de una cascada que cae desde un puente peatonal.


La propuesta llamada “Congress Filter” de Ross Barney Architects emplea la repetición geométrica al utilizar una serie de discos ovulares que limpian el agua que se les bombea adentro. Avanzan hasta terminar en una piscina que está ubicada dentro del río, pero separado del mismo.


Paso a paso, cada etapa de purificación —aireación y oxigenación, plataformas de sedimentación que separarán los sólidos de los líquidos, plantas de biofiltración y rayos ultravioleta desinfectantes— se hace visible mediante la serie de discos escalonados. Este proceso —el cual es tan crítico para la salud de ríos y ciudades— aquí se vuelve totalmente explícito. “Las personas necesitan una historia más gráfica que ‘los humedales limpian el agua’”, dice Carol Ross Barney, fundadora de Ross Barney Architects.

Civic Opera


En su configuración actual el Civic Opera es el sitio menos atractivo y por eso resulta el más fascinante para reimaginar. Un lado consiste en un peñasco escarpado de cal: la fachada en blanco del Edificio Civic Opera, el cual data de 1929. Esta fachada imponente hace que la renovación se extienda al río como tal en muchas de las propuestas; por lo tanto, estas incluyen tarimas flotantes y asientos para audiencias enfrente de la pared de cal para así usarla como una pantalla de proyección (lo interesante de la propuesta de SOM es que representa la sección de Civic Opera como un escenario teatral para ‘obras’ protagonizadas por sombras creadas por luces brillantes que proyectarán siluetas a lo largo de unos paseos peatonales de múltiples niveles).


Con 150 millas de zona ribereña ubicada por todo Chicago, hay mucho más espacio a la orilla del río que se puede convertir en sitios recreativos. En el pasado el río era una pieza operativa de infraestructura, pero hoy día refleja una ciudad que venera manos llenas de callos y frentes sudadas más que el artificio pintoresco. Y mientras más los residentes de Chicago han obtenido acceso al río, más han aprendido que refleja su historia de maneras que incluso el lago Michigan no llega a lograr.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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