¿Un ascensor gigante para ir al espacio? Tal vez sea realidad antes de lo que piensas

Varios proyectos buscan construir una torre que permita viajar fuera de la Tierra. Pese a que tiene un elevado costo, permitiría dividir por 50 veces el precio de llevar un hombre o una carga al espacio.
2 Oct 2018 – 3:51 PM EDT

Viajar al espacio es seguramente un sueño compartido por millones de personas, pero hasta ahora al alcance de la mano de un grupo muy reducido. Puede que gracias al turismo espacial, el número de afortunados crezca, pero solo estará al alcance de las grandes fortunas capaces de pagar la elevada cifra de viajar en un cohete fuera de la Tierra.

Sin embargo, esto podría cambiar en los próximos años gracias a un ascensor gigante de unas 22,000 millas hacia arriba.

Al menos así lo están intentado varios equipos científicos. China quiere tener su propio mecanismo para 2045, mientras que la empresa Obayashi, con sede en Japón, ha anunciado que tiene previsto uno para cinco años después. Además, un experimento que se realizará próximamente en la Estación Espacial Internacional dará más información sobre la viabilidad de estos proyectos, según publicó NBC News.


“El elevador espacial es el Santo Grial de la exploración espacial”, afirmó Michio Kaku, profesor de física en el City College de Nueva York a NBC. "Imagina presionar el botón 'Subir' de un ascensor y dar un paseo por el cielo. Podría abrir el espacio a las personas corrientes".

Uno de los principales inconvenientes de esta idea es el costo. Al convertirse en el mayor proyecto de ingeniería de la historia, se cree que su construcción podría estar en los 10,000 millones de dólares. Sin embargo, la estructura ayudaría a reducir considerablemente el dinero que ahora es necesario para poner otros artilugios en órbita.

Un ascensor espacial permite, en teoría, dividir por 50 veces el costo de llevar un hombre o una carga al espacio, y además se realiza con electricidad que puede provenir de fuentes renovables y no con quemando combustibles con cohetes.

La idea de un ascensor espacial que se traslade mediante un cable de miles de millas de largo hasta una estación ubicada en una órbita geoestacionaria se remonta a fines del siglo XIX. El ruso Konstantin Tsiolkovsky, padre de la cosmonáutica soviética, se inspiró en 1895 tras haber visto la Torre Eiffel en París.

Casi un siglo después, el novelista y científico británico Arthur Clarke revivió la idea en su novela 'Fuentes del paraíso', publicada en 1979.

El equipo de científicos japoneses que está liderando uno de los proyectos próximamente realizará una primera prueba con una versión en miniatura, aún muy lejana de los ingenios descritos en las obras de ciencia ficción.

Estos investigadores de la universidad nipona de Shizuoka esperan lograr que una caja de apenas seis centímetros de largo, tres centímetros de ancho y otros tantos de altura se desplace a lo largo de un cable de 10 metros extendido entre dos pequeños satélites en el espacio.

"Esta será la primera experiencia en el mundo que estudiará el movimiento de ascensores en el espacio", dijo recientemente pasado a la AFP un portavoz de la universidad.

El movimiento del microascensor será monitoreado por cámaras colocadas en ambos satélites.

Del resultado dependerá que estemos más cerca de poder viajar al espacio tan solo apretando un botón.

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