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Arqueología

¿Pudo existir otra especie humana en el pasado? El análisis de un cráneo de 146,000 años dice que sí

Un grupo de científicos chinos catalogó en una publicación al fósil, considerado el más grande hallado por antropólogos hasta ahora, como parte de una nueva especie humana llamada Homo longi u 'hombre dragón' y que podría revolucionar la visión actual de la evolución humana.
26 Jun 2021 – 04:52 PM EDT
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Un grupo de científicos chinos acaba de dar una vuelta a la tuerca de la compleja evolución humana. Los resultados de un análisis a uno de los fósiles humanos mejor conservados del mundo mostró que la especie Homo longi u 'hombre dragón' podría ser un nuevo linaje humano que lo que lo convertiría en nuestro pariente más cercano.

El fósil tiene 146,000 años, lo que lo sitúa en Pleistoceno Medio, una de las épocas más dinámicas en la migración de especies humanas.


El cráneo humano, que es considerado el más grande que se conoce hasta ahora, permaneció oculto por la familia del hombre que lo encontró en la década de 1930 hasta 2018, cuando fue donado a la Academia de Ciencias de China.

Los científicos chinos han catalogado en una publicación en la revista The Innovation, del grupo Cell, al fósil como parte de una nueva especie humana a la que han llamado precisamente Homo longi u 'hombre dragón' y que podría revolucionar la visión actual de la evolución humana.

"El cráneo combina características primitivas y derivadas que lo distinguen de todas las demás especies de Homo", afirma el profesor de paleontología de la Universidad Hebei GEO. Quiang Ji, quien, por eso ha decidido considerarlo una nueva especie y bautizarlo Homo longi.

El enorme cráneo podía albergar un cerebro de tamaño comparable al de los humanos modernos, según describen sus autores; aunque tenía unas cuencas oculares más grandes y casi cuadradas, gruesas crestas de las cejas, una boca ancha y dientes de gran tamaño.

Los científicos creen que se trata del cráneo de un varón de unos 50 años de edad, que vivía en un entorno boscoso y de llanura aluvial como parte de una pequeña comunidad y que como los sapiens, cazaban, recolectaban frutas y verduras, y "quizás incluso pescaban", explica Xijun Ni, profesor de primatología y paleoantropología de la Academia China de Ciencias.

Apto para entornos difíciles

Los investigadores sugieren que Homo longi pudo adaptarse a entornos difíciles, dispersarse por toda Asia e, incluso, haberse encontrado con el Homo sapiens durante el Pleistoceno medio por su gran tamaño y el lugar donde se encontró el cráneo.

Los autores llegan a una segunda conclusión y sugieren que Homo longi es uno de nuestros parientes homínidos más cercanos, incluso más que los neandertales.

"Nuestro descubrimiento sugiere que el nuevo linaje que hemos identificado y que incluye al Homo longi es el verdadero grupo hermano del sapiens", defiende Ni.

Además, la reconstrucción del árbol de la vida humana que hacen estos autores también sugiere que el ancestro común que compartimos con los neandertales existió incluso más atrás en el tiempo.

"El tiempo de divergencia entre el H. sapiens y los neandertales puede ser aún más profundo en la historia evolutiva de lo que generalmente se cree, más de un millón de años. De ser cierto, es probable que hayamos divergido de los neandertales unos 400,000 años antes de lo que los científicos pensaban", advierte Ni.

Especie poderosa

Para los autores, los Homo longi eran humanos fuertes y robustos y sus posibles interacciones con el Homo sapiens podrían haber moldeado nuestra historia.

"En conjunto, el cráneo de Harbin nos proporciona más pruebas para entender la diversidad de los Homo y las relaciones evolutivas entre estas diversas especies y poblaciones de Homo. Hemos encontrado nuestro linaje hermano perdido hace tiempo", concluye Ni.

El paleoantropólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Antonio Rosas está de acuerdo en que los análisis de este fósil humano pueden "influir fuertemente en la investigación futura sobre la evolución humana", ya que contienen "un punto revolucionario, con implicaciones en varios aspectos clave de la evolución del género Homo", detalló a la agencia EFE.

Y aunque al investigador español le preocupa que los autores hayan dado mucho peso a ciertas características faciales que se consideran como derivadas en paleontología, reconoce que los rasgos morfológicos del rostro pueden ser, de hecho, "características primitivas heredadas de un ancestro común".

"Sin duda, el debate está servido", concluye el paleoantropólogo del CSIC.

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