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Genética

El joven mexicano que logró desarrollar un embrión de ratón en un útero artificial

Alejandro Aguilera Castrejón tiene apenas 28 años, y desde hace cuatro años realiza estudios de posgrado en medicina regenerativa en Israel. Esta semana, publicó en la revista Nature los resultados de una investigación que le permitió atestiguar el crecimiento de embriones de ratón fuera del útero de su madre, algo nunca visto. Univision Noticias conversó con él desde una ciudad cercana a Tel Aviv.
21 Mar 2021 – 12:49 PM EDT
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Alejandro Aguilera Castrejón es un mexicano que llegó hace cuatro años y medio a Israel con el objetivo de realizar estudios de posgrado en medicina regenerativa, pero que poco imaginaba que iba a protagonizar los trabajos para el desarrollo de un embrión de un animal fuera del útero materno.

Esta semana, apoyado de un grupo de científicos del Instituto de Ciencias de Weizmann, ubicado en la ciudad de Rehovot, a unas 12 millas al sur de Tel Aviv, publicó como autor principal un artículo en la revista Nature en el que se muestran los resultados de un estudio que le tomó varios años de “prueba y error” hasta desarrollar un sistema artificial que permite el crecimiento de embriones de ratón.

En conversación telefónica con Univision Noticias, Aguilera Castrejón narró que esta es la primera vez en la historia que los especialistas en biología molecular se asoman a “la caja negra” que es el útero de los mamíferos.

Hasta ahora, los investigadores podían fertilizar óvulos de mamíferos en el laboratorio y cultivarlos apoyados de un útero vivo por un lapso de tiempo reducido y sin la posibilidad de mirar paso a paso su desarrollo.

Sin embargo, gracias a la invención de un útero artificial que replica el funcionamiento de un útero materno, Aguilera Castrejón y el resto de los investigadores de Weizmann lograron darle continuidad al crecimiento del embrión día por día.

El periodo de gestación de un ratón es de 20 días. El equipo extrajo el embrión de la madre a los cinco días de gestación. En esa etapa, un ser humano ya sería un feto.

Procedimiento delicado

El útero artificial desarrollado es una máquina está compuesta por diez frascos de vidrio que giran en un carrete para que los embriones extraídos de sus madres no se adhieran a las paredes, situación que los deformaría y por lo que morirían; además, el equipo cuenta con una incubadora que proporciona nutrientes que permiten la continuidad de su crecimiento.

“Lo que usamos es un medio general que es el suero”, aseguró el biólogo egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. “El suero es componente que básicamente se saca de la sangre y básicamente son todos los nutrientes. Por ejemplo, en la sangre los humanos también tenemos suero y son los nutrientes que nos mantienen vivos”.

“Lo que hacemos es extraer este suero de la sangre de las ratas y de cordón umbilical de humano, también de la sangre de humanos adultos. Esos nutrientes son los que mantienen vivo al embrión y controlan el porcentaje de oxígeno y bióxido de carbono que los embriones necesitan”.

La presión de los gases en el ambiente artificial y la glucosa son otros elementos que también Aguilera se dio cuenta que tenía que controlar para lograr el desarrollo de los embriones.

Durante cinco días, el científico, originario de Ecatepec, en el Estado de México, observó el crecimiento de los embriones hasta que no pudieron alimentarlo más a falta de una placenta y murieron.

“La idea lógica sería desarrollar un sistema de sangre artificial en el que se pudiera conectar al cordón umbilical que permitiera que los embriones pudieran crecer más”, sostuvo.

A pregunta expresa de qué tan lejos estaría la ciencia de desarrollar hasta su madurez embriones de mamíferos en el exterior las madres, Aguilera Castrejón aseguró que esa posibilidad se ve remota. “Yo diría que estamos a unos cincuenta años, aún estamos lejos y no creo que haya alguna razón para preocuparse de que en un futuro cercano los embriones puedan nacer de esa forma”.

“Nuestro objetivo no es solo crecer embriones hasta que nazcan en un sistema ‘in vitro’. Nuestro objetivo es principalmente es estudiar cómo, al día cinco, cuando se extrae el embrión, el cuerpo está compuesto por un tipo de célula y cómo se forman los órganos y los tejidos al día once”.

Crear órganos, el objetivo

El científico de 28 años explica que en este momento están desarrollando embriones fuera del útero de su madre desde el día cero. “Un embrión es una sola célula, entonces el poder entender cómo a partir de una célula se generan todos los trillones de células en un animal es nuestro objetivo y de muchos científicos”.

Los avances, dijo Aguilera Castrejón ayudará a que se pueda entender cómo se forman los órganos del embrión a partir de una célula de un animal (incluidos los seres humanos) y en un futuro “recapitular los cultivos de células para crear órganos humanos”.

El útero artificial utilizado en las pruebas puede permitir a los investigadores, por ahora, aprender más sobre por qué los embarazos terminan en abortos espontáneos o por qué los óvulos fertilizados no se implantan.

Además, abre una nueva ventana sobre cómo las mutaciones o deleciones genéticas afectan el desarrollo fetal. Los investigadores pueden, además, observar cómo las células individuales migran a sus destinos finales.

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