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Asesinatos

Una recién casada contrató al novio de su hija para asesinar a su esposo y cobrar el seguro, que al final fue para la exesposa

Uloma Curry-Walker fue declarada culpable en Ohio de organizar el asesinato de su marido, con quien llevaba casado cuatro meses, para cobrar la pensión y 100,000 dólares del seguro y así resolver sus problemas financieros.
11 Jul 2017 – 06:33 PM EDT

Uloma Curry-Walker, de 45 años, llevaba cuatro meses de casada con William Walker cuando, acuciada por los préstamos y las deudas ideó un plan para solventar sus problemas financieros: acabar con la vida de su esposo para hacerse con su pensión y cobrar 100,000 dólares de su seguro de vida.

Para ello, se sirvió del novio de su hija al que pagó 1,000 dólares para hacer el trabajo sucio y poder ella fingir ante las autoridades que su esposo había sido la víctima de un agresor. Finalmente, el joven lo asaltó cuando Walker entraba en su casa y lo baleó cuatro veces.

El plan al final no salió como lo había diseñado, ya que acabó arrestada. Pero lo que tampoco calculó es que su esposo aún no había acabado de arreglar los papeles de su seguro de vida y como benefiario aparecía aún el nombre de su anterior esposa, que finalmente fue quien recibió el dinero.

La hija también implicada

Los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2013 y ahora ella ha sido declarada responsable de la muerte de William Walker por un jurado en Cleveland, Ohio. El viernes pasado Uloma Curry-Walker fue declarada culpable de asesinato con circunstancias agravantes, conspiración y ataque criminal, entre otros delitos. El próximo 8 de agosto conocerá su sentencia, que podría ser cadena perpetua.

Junto a ella, otras cuatro personas fueron condenadas: su hija, el novio de esta y dos amigos que participaron de una u otra manera en el asesinato del bombero que fue calificado como "un muy respetado bombero y miembro de nuestra comunidad", por uno de los fiscales.


Todos ellos se declararon culpables y declararon contra Uloma. De hecho, revelaron que fue ella la que tuvo la idea.

Los fiscales indicaron durante el juicio que Uloma se encontraba en una situación económica desastrosa debido al uso de sus tarjetas de crédito y préstamos, algunos de los cuales incluso había pedido a nombre de la víctima. Por eso, para solucionar esta situación pagó 1,000 dólares, a modo de adelanto, a Chad Padgett, novio de su hija. Este acudió a su primo Chris Hein. En octubre trataron de matar a Walker, pero como la iniciativa falló solicitaron los servicios de una cuarta persona: Ryan Dorty.

Que parezca un robo fallido

Así el 3 de noviembre, en la tarde, Uloma pidió a su esposo ir a McDonalds a compar algo de comida. Cuando él salió, ella, su hija y Hein comenzaron a comunicarse por el teléfono (con llamadas y mensajes). De esta manera, Padgett y Dorty fueron a la casa de William junto con otro hombre. Allí, Dorty espero a que llegara el recién casado con una pistola que Hein había conseguido.

Cuando volvió a su casa, Walker fue asaltado por Dorty mientras habría una puerta lateral. Le disparó cuatro veces. Según los fiscales, el hombre no pudo ni abrir la puerta de la casa y las llaves quedaron colgando en la cerradura.

Como había planeado, tras los disparos, Uloma llamó al 911. Fingiendo no saber nada, informó al servicio de emergencia que su esposo había sido tiroteado a la entrada de la casa. Su plan era presentar lo sucedido como la consecuencia de un robo que había acabado en tragedia. Para ello, según declaró la hija, la mujer había pedido a Padgett sacar el monedero del pantalón de la víctima.

Era un plan perfecto porque, además, "nadie va a pensar que yo contrataría a un par de niño para matar a alguien cuando yo conozco gente que podría hacerlo" dijo Uloma, según testificó su hija.

Pero todo su plan comenzó a tambalearse cuando la policía detuvo Dorty y, poco a poco, todos los implicados comenzaron a colaborar con la justicia, incluida su hija. Ante las evidencias, ella reconoció el día que se entregó a la justicia que lo había mandado asesinar, pero se justificó diciendo que sufría abusos por parte de su esposo. Durante el juicio, los fiscales demostraron que no había ninguna denuncia por violencia doméstica.

Los colaboradores de la mujer también deben ahora sentenciados. Hein, Padgett y Dorty acordaron con los fiscales cumplir entre 18 años de prisión, 28 y 23 respectivamente. La hija, deberá pasar un mes en un centro de detención para menores.

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