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Asesinatos

Alcaldes mexicanos, la presa fácil del crimen; van 16 asesinatos en el sexenio de Peña Nieto

Desde 2013 han sido victimados 40 alcaldes en funciones, siete electos y 32 ex alcaldes. Un total de 79 funcionarios.
25 Jul 2016 – 7:08 PM EDT

En México tener el cargo de alcalde es sinónimo de muerte latente. De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC), desde 2003 han sido asesinados 40, además de siete que fueron electos pero nunca llegaron al poder y 32 que al terminar su administración fueron acribillados. Un total de 79 en 13 años.

El pasado fin de semana, fueron asesinados dos en menos de 48 horas. Domingo López fue víctima de un grupo de hombres armados en el municipio indígena de San Juan Chamula, Chiapas, durante un enfrentamiento entre pobladores que dejó un total de cinco muertos y 12 heridos graves, al parecer ocasionada por su negativa a entregar recursos públicos a los representantes comunitarios del pueblo.

Horas después fue acribillado el presidente municipal de Pungarabato, Guerrero, Ambrosio Soto. El funcionario que ya había denunciado en varias ocasiones amenazas del crimen organizado, fue baleado cuando viajaba en su vehículo y escoltado por varios policías federales.

Tras ambos crímenes, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, condenó los hechos y se comprometió con las autoridades locales para dar con los responsables de los asesinatos.

Como respuesta y ante la amenaza que representa para los funcionarios la ola de violencia en los poblados, la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC), exigió un protocolo de seguridad y señaló al narcotráfico como el principal riesgo.

“Una de las principales causas del peligro es el narcotráfico. Vemos que la inseguridad en los últimos años en México ha crecido y el narcotráfico está invadiendo todas las áreas de gobierno. Los presidentes municipales somos el principal contacto con la sociedad y nos afectan directamente los asesinatos del narcotráfico donde buscan controlar territorios”, señaló Enrique Vargas del Villar, presidente de la ANAC y alcalde de Huixquilucan, en entrevista para Univision Noticias.

De acuerdo con el alcalde, los estados que enfrentan mayor peligro son, especialmente, los del norte del país como Tamaulipas, aunque zonas del sur como Michoacán, Oaxaca, Guerrero y Chiapas también representan un riesgo para los servidores públicos.

La petición que hace la asociación es, principalmente, que se revisen los protocolos de seguridad, dependiendo de las particularidades de cada municipio e implementar recursos como armamento y más elementos policiacos.

No obstante, de acuerdo con el coordinador del programa académico de Seguridad Nacional y Democracia en México de la Universidad Iberoamericana, Erubiel Tirado, los dos incidentes del fin de semana no pueden ser enmarcados en un contexto uniforme y su solución va más allá de un protocolo de seguridad.

“Chiapas es un esquema de gobernabilidad que se va mezclando con los usos y costumbres y con un mal manejo político de la situación en la zona, que de por sí es conflictiva y violenta. No se llegó a controlar debidamente”, detalló en entrevista para Univision Noticias.

Por el contrario, el contexto que caracteriza en Guerrero, con los antecedentes que se tienen, “se mezclan los factores de extorsión, derecho de piso, control de la zona, ausencia del estado, de la autoridad estatal e inclusive del gobierno federal con otros factores que no son necesariamente oficiales”.

Según el experto, los gobiernos estatales y federales han sido omisos cuando se les ha pedido que se investigue a los candidatos desde el momento en el que son postulados, para verificar si tienen vínculos con el crimen organizado.

“Nosotros no sabemos exactamente cuál es la dinámica de la gobernabilidad crimina”, señaló.

De acuerdo con Tirado, existen múltiples factores por los cuales la violencia se centra en los alcaldes. Puede ser una cuestión de corrupción o problemas personales, pero en las zonas conflictivas el gobierno federal no ha puesto especial atención.

Asimismo, Pablo Monzalvo, catedrático, de la Universidad Iberoamericana detalló que hay dos factores que han ocasionado la violencia contra los alcaldes en México: la ignorancia y la corrupción.

“Muchos de los alcaldes no tienen conocimiento de lo que es la administración de la población y de la seguridad pública, de los recursos económicos y son electos porque tienen simpatía de la gente. Por otro lado está la corrupción porque a veces esas mismas autoridades se coluden con la delincuencia para obtener beneficios económicos”, declaró.

Señaló que para corregir esta problemática mortal, hay dos vertientes: la primera es depurar a los funcionarios que no tiene la preparación suficiente y capacitar a agentes que tengan vocación para disminuir el riesgo de que sean corrompidos por células del crimen.

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