En la azotea de un edificio en Caracas, Víctor Bolívar, conocido en la escena musical como DJ Caribano, se preparaba para grabar su música aprovechando la tarde soleada en la capital de Venezuela, entre consolas y cables. No imaginaba que el lente de su cámara captaría, más que una sesión de música, uno de los sismos más violentos que ha registrado Venezuela en los últimos años.
Caribano, el DJ que vivió el terremoto desde la azotea de su edificio y hoy asegura que Venezuela está lista para un renacer
Su video le dio la vuelta al mundo. Víctor Bolívar grababa un video aquella tarde del 24 de junio en que un doblete sísmico golpeó a Venezuela, dejando más de 3,000 muertos. Las imágenes captaron uno de los terremotos más fuertes de los que se tenga registro en Caracas, pero también ha mostrado la unidad de la sociedad, en medio del caos y la adversidad.
Aquel video, que pronto se volvería viral con decenas de miles de reproducciones y un total de 83,000 "me gusta", captó la crudeza del momento. No solo registró el estruendo de las estructuras cediendo, sino el momento exacto en que Víctor, de 41 años, decide dejar de proteger sus herramientas de trabajo para intentar salvar la vida.
Víctor, músico y compositor, DJ y cantante, ha llenado escenarios locales en Venezuela, compartiendo su música electrónica, reflexiva y casi meditativa; comparte para los micrófonos de N+ Univisión cómo fue aquella tarde, un miércoles como cualquiera, hasta que ya no lo fue. Ese 24 de junio quedó marcado en el calendario de Venezuela y el mundo como el día en que la madre naturaleza azotó con fuerza a Venezuela.
Bolívar suele grabarse lo mismo en la sala de su apartamento, y, dependiendo del clima, a veces decide salir a la azotea de su edificio en Caracas. Esa tarde la vista era espectacular, un cielo claro y una neblina espesa cubriendo la punta del cerro El Ávila.
Da el claquetazo con sus manos, como si la tierra esperara ese segundo para comenzar a mostrar su fuerza. Al principio, DJ Caribano no entiende nada; traía sus audífonos puestos. Luego intenta sostener la mesa en donde se encontraban sus instrumentos, su consola y micrófonos. Primero trató de aferrarse a la mesa y después a la vida.
“En principio es terrorífico”, relata Bolívar en la entrevista al recordar los segundos en que el concreto comenzó a oscilar bajo sus pies, y su primer instinto, casi ingenuo, fue aferrarse a su mesa de mezclas, después en dejar que el movimiento se detuviera para correr a toda prisa hasta los brazos de su madre, que se encontraba en el edificio.
Sus equipos de música y video no sufrieron daños; incluso después del sismo regresó a la escena en donde se percató de que una de sus cámaras había continuado grabando, captando la intensidad del movimiento y cómo algunas estructuras cedieron ante la magnitud del movimiento telúrico.
Víctor Bolívar, que se hace llamar Carivano en su cuenta de Instagram con más de 15,000 seguidores, ha transformado el impacto de su video en un canal de servicio público. Lo que comenzó como un registro del caos se ha convertido en un centro de reportes ciudadanos donde la gente denuncia necesidades, solicita medicinas y busca a sus seres queridos.

Víctor Bolívar se niega a convertir el dolor de algunos de sus amigos desaparecidos o fallecidos en una "novela" para el consumo masivo, pero sí analiza junto a sus vecinos, quienes como él se encuentran fuera de peligro, que este momento, tan duro y doloroso, también “es la clave para mirarnos de cara con esperanza hacia la reconstrucción”.
En medio de un año convulso, tras la captura de Nicolás Maduro a manos del gobierno de Estados Unidos, el pasado 3 de enero de 2026, el músico habla de una reconstrucción moral y social que surge en medio de los escombros.
Tocar fondo para aprender a florecer
La historia de Venezuela, marcada por procesos políticos complejos, crisis económicas y desastres naturales, parece haber llegado a un punto de inflexión con este terremoto. Bolívar observa este evento no como una desgracia aislada, sino como la oportunidad del resurgimiento de la sociedad.
“Es una buena manera de tocar fondo para aprender a florecer”, expresó Bolívar con un optimismo que no parece vacío, sino el de un ciudadano lleno de esperanza, observando cómo entre los vecinos se organizan, se ayudan, se tienden la mano para volver a levantarse de entre los escombros.
Lo que me nace decir es que siento que todas esas cosas nos han hecho crecer mucho, ¿sabes? Eh, hemos aprendido muchas cosas como sociedad y muchas cosas también como individuo, no solamente las personas que se fueron, que salieron, venezolanos que están ahora por todo el mundo, seguramente también aprendiendo su lección, sino también quienes estamos aquí, quienes vivimos aquí, nos hemos quedado. Siento que es una época de crecimiento y siento que también esto que está ocurriendo, pues se siente como una manera de tocar fondo, pues que y siento que muchos aquí lo sentimos así, en donde ya ahora lo que más importa es reconstruir la casa.Víctor Bolívar, Dj Caribano dice a N+ Univision
Es el reconocimiento de que la sociedad venezolana ha crecido a través de la adversidad. Quienes se quedaron y quienes se fueron están aprendiendo lecciones individuales y colectivas sobre la resiliencia.

Hoy, desde su departamento en Caracas que aún carece de gas y agua constante, pero que se encuentra firme para vivir junto a su madre, Víctor Bolívar no pide solo ayuda material, aunque agradece profundamente la solidaridad internacional que ha llegado al país.
Su enfoque está puesto en la "reconstrucción de la casa", una tarea que, según él, debe ser liderada por la gente desde sus comunidades, resolviendo problemas primarios sin esperar la validación del gobierno, a quien considera obsoleto y profundamente rebasado por la tragedia.
“Creo que los gobiernos en general están hechos como para no servir para mucho”, reflexiona el DJ, señalando que en momentos trágicos lo que realmente emerge es la capacidad orgánica de la gente para articularse.
Víctor Bolívar es crítico de la respuesta ante la emergencia. Mientras los rescatistas internacionales se enfrentan a muros de burocracia que ralentizan su entrada al campo de acción, la sociedad civil ha comenzado a moverse con una agilidad que el Estado parece no poseer.
Para Bolívar, las etiquetas de "izquierda o derecha", "azul o rojo", están pasando de moda ante la urgencia de la realidad.
“Aquí hay que reconstruir todo y sé también que si algo también empieza a pasar de moda aquí en Venezuela son las polarizaciones estilo la derecha, el de la izquierda, el de arriba, el de abajo, el azul o el rojo, pues en este momento dan todos lo mismo, porque estamos, creo yo, que madurando también algunas cosas en la forma como nos relacionamos como sociedad”.
El DJ que grabó el terremoto desde la azotea ha dejado de mirar hacia abajo para ayudar en medio del desastre. Su testimonio es el de una nación que, tras ser sacudida desde sus cimientos, ha decidido que ya no hay espacio para la división.
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