Inmigración

California condiciona el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera a que sus labores no se mezclen con inmigración

Reportes de agencias señalan que funcionarios federales y de California se encuentran en una fase de conversaciones sobre el envío de refuerzo de la Guardia Nacional a la frontera del estado. A pesar de que el gobernador aceptó el despliegue de tropas, se niega a que estas colaboren en labores de inmigración y al envío de militares a dos sectores para reforzar la seguridad fronteriza.

LOS ÁNGELES, California.– California ha rechazado el plan del gobierno de Donald Trump sobre el envío de la Guardia Nacional a la frontera y se niega a participar en los esfuerzos de la administración federal para aumentar la seguridad fronteriza con militares en ciertas zonas limítrofes por considerar que los guardias nacionales no deben ocuparse de aplicar las leyes de inmigración, según dijeron funcionarios de gobierno a la agencia AP y Reuters.

Robert Salesses, subsecretario adjunto del Departamento de Defensa, dijo en una sesión informativa que California había rechazado una solicitud para que fueran enviados más de 200 efectivos para reforzar la seguridad en la frontera, pero comentó que siguen en conversaciones con los funcionarios del estado, de acuerdo con Reuters.

Salesses aseguró que el gobierno había pedido a California que proporcionara 237 efectivos de la Guardia Nacional a dos sectores cerca de la frontera con México. "No realizarán esas misiones", agregó y recalcó que "continuamos el diálogo, la discusión con la Guardia Nacional de California".

El estado le informó la semana pasada a las autoridades federales que los nuevos soldados no tendrán permiso de reparar vehículos, manejar cámaras de vigilancia o reportar actividades sospechosas a la Patrulla Fronteriza, dijeron dos fuentes a AP, que pidieron no ser identificadas porque no están autorizados para hablar del tema aún.

Añadieron que la Guardia Nacional tampoco podrá operar radios, o servir de respaldo a las unidades en sus puestos, en tareas como organización administrativa, compra de gasolina o elaboración de nómina salarial.

El presidente Trump, en un tuit de este martes, criticó la decisión del gobernador de California. "Parece que Jerry Brown y California no están buscando seguridad y protección a lo largo de su frontera muy porosa. No puede llegar a un acuerdo con la Guardia Nacional para patrullar y proteger la frontera. La alta tasa de criminalidad seguirá subiendo. ¡El muro que tanto quiere la gente en San Diego ya comenzó!", dijo el mandatario.


El miércoles pasado el gobernador de California, Jerry Brown, aceptó que la Guardia Nacional despliegue a 400 nuevos miembros en todo el estado para cumplir con la orden del presidente de ampliar el número de efectivos en el estado, pero no dijo cuántos serían enviados a la frontera específicamente y advirtió que su función no sería aplicar las leyes migratorias.


"Pero seamos claros en el alcance de su misión: esta no será una misión para construir un nuevo muro. No será una misión para acorralar a mujeres y niños o detener personas escapando de la violencia y buscando una mejor vida. Y la Guardia Nacional de California no aplicará las leyes migratorias", señaló Brown en una carta dirigida al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Departamento de Defensa.

El gobernador especificó que los guardias nacionales tendrán funciones específicas focalizadas en luchar contra el crimen organizado. Sin embargo, no dejó claras cuáles serían sus labores o cómo se diferenciarían de las que hacen los agentes que trabajan en el cumplimiento de las leyes de inmigración.

Este lunes el teniente Thomas Keegan, vocero de la Guardia Nacional de California, dijo a Univision Noticias que se encuentran esperando una respuesta formal por parte de la administración Trump y que no han "rechazado nada", explicando que el miércoles ya fue enviada la respuesta del gobernador y que el próximo paso es que el gobierno federal firme el memorando.

Keegan aseguró que no tienen ningún detalle adicional aparte de la comunicación enviada el miércoles por Brown, que incluía el veto a las operaciones de inmigración para los nuevos guardias nacionales que serán desplegados en la frontera.

El presidente había hecho público su agradecimiento a Brown la semana pasada por la orden de enviar los efectivos militares a la región fronteriza de su estado. "El gobernador de California, Jerry Brown, está haciendo lo correcto al enviar la Guardia Nacional a la frontrera. ¡Gracias Jerry, buena jugada para la seguridad de nuestro país!", escribió en su cuenta de Twitter.

Los cuatro estados que colindan con México han aceptado que haya más militares en la frontera. Texas, Nuevo México y Arizona ya están enviando a sus fronteras unos 1,600 agentes, según anunciaron sus gobernadores. Actualmente, 900 soldados ya están desplegados en estas zonas, según Reuters citando autoridades.

El estado con más frontera, Texas, cuadruplicó la cifra inicialmente anunciada y mandará cada semana 300 guardias nacionales hasta un cifra mínima de 1,000, según dijo en una entrevista su gobernador, Greg Abbott.