El servicio matutino del Long Island Rail Road (LIRR) amaneció este viernes con interrupciones, desvíos y retrasos después de un incendio eléctrico en uno de los túneles del East River que conectan con Penn Station, en Midtown Manhattan, registrado el jueves poco antes de las 11:30 de la mañana entre la calle 31 y la Séptima Avenida, según reportes del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) y la MTA.
“Solo quería llegar a casa”: incendio en Penn Station y posible huelga mantienen en crisis al LIRR
El LIRR amaneció con retrasos, trenes desviados y servicio limitado tras un incendio eléctrico en un túnel del East River cerca de Penn Station. El incidente ocurre mientras más de 3.500 trabajadores negocian contrarreloj para evitar una huelga.
El incidente obligó a suspender temporalmente el servicio ferroviario, cortar energía en varias vías y desviar trenes hacia Grand Central Terminal y Atlantic Terminal, en Brooklyn, mientras Amtrak trabajaba en la zona afectada.
El episodio ocurre en un momento en el que el sistema ferroviario enfrenta además la amenaza de una posible huelga de más de 3.500 trabajadores, lo que mantiene en tensión a cerca de 300.000 pasajeros diarios que dependen del LIRR para desplazarse entre Long Island y Nueva York.
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El incendio se originó en un tramo de túnel propiedad de Amtrak, en el área del East River, una infraestructura que conecta Penn Station con Jamaica y que actualmente se encuentra bajo trabajos de reparación desde el paso del huracán Sandy, según información de la MTA.
El fuego generó humo dentro de las vías y afectó a al menos un tren que quedó parcialmente lleno de humo, lo que obligó a evacuar y suspender el flujo eléctrico en varios corredores.
El FDNY desplegó más de 80 bomberos y equipos de emergencia médica para controlar la situación.
No se reportaron heridos y la causa del incendio sigue bajo investigación, mientras un funcionario de Amtrak indicó que el fuego fue extinguido alrededor de la 1:15 de la tarde del jueves.
Hora pico colapsada
La afectación se extendió durante toda la jornada. Durante la hora pico de la tarde, trenes del LIRR fueron desviados de su ruta habitual hacia Penn Station, obligando a los pasajeros a reorganizar sus trayectos en estaciones como Grand Central Madison o Atlantic Terminal.
La MTA informó que, durante la emergencia, el servicio hacia Penn Station quedó muy limitado y en algunos momentos suspendido en dirección este, mientras el metro de Nueva York aceptó billetes del LIRR en estaciones clave como 34 St–Penn Station, Jamaica Center-Parsons/Archer y Kew Gardens-Union Tpke.
NJ Transit también reportó desviaciones hacia Hoboken y retrasos residuales en su operación.
En el sistema ferroviario, los andenes de Grand Central Madison registraron aglomeraciones de pasajeros durante la tarde del jueves mientras los trenes que normalmente terminan en Penn Station fueron redirigidos.
Algunos usuarios describieron retrasos de hasta una hora en medio de cambios de plataforma y reacomodo de servicios.
La MTA indicó que, aunque parte del servicio comenzó a restablecerse horas después del incendio, los retrasos podrían continuar durante varios días debido a las reparaciones en el túnel y a la reconfiguración de las rutas.
La agencia recomendó a los pasajeros verificar el estado de sus trenes antes de viajar y utilizar estaciones alternativas como Grand Central Madison o Atlantic Terminal para sus desplazamientos.
Una huelga en contrarreloj
Mientras se intenta normalizar la operación ferroviaria, el sistema enfrenta otro frente de incertidumbre. Este viernes continúan las negociaciones entre la MTA y una coalición de cinco sindicatos que representan a los trabajadores del LIRR, en reuniones realizadas en Manhattan.
En total, más de 3.500 empleados podrían entrar en huelga a partir de las 12:01 de la madrugada del sábado si no se logra un acuerdo contractual, lo que afectaría a cerca de 300.000 pasajeros diarios.
El punto central del conflicto sigue siendo el aumento salarial. De acuerdo con reportes de las negociaciones, los sindicatos han reducido su solicitud inicial de 6,5% a 5% en el cuarto año del contrato, mientras la MTA mantiene una oferta cercana al 3%.
El debate también incluye propuestas de pagos únicos y bonos de firma, que han sido rechazados por los representantes sindicales.
Un portavoz sindical señaló a medios locales que las partes continúan intercambiando propuestas y que un economista del sindicato analiza las cifras.
La gobernadora Kathy Hochul pidió a ambas partes avanzar hacia un acuerdo. “Nadie gana en una huelga”, afirmó, al señalar que un paro impactaría tanto a trabajadores como a usuarios del sistema. También subrayó que las negociaciones deben mantenerse activas para evitar una interrupción del servicio ferroviario en el área metropolitana.
En paralelo, la MTA activó planes de contingencia que incluyen servicios limitados de autobuses y recomendaciones de trabajo remoto para quienes puedan hacerlo. Sin embargo, la propia agencia ha reconocido que los buses no pueden reemplazar la capacidad del LIRR, el sistema de cercanías más utilizado en la región.



























