El analista internacional José Joel Peña Llanes define la
petición de Donald Trump como una
estrategia para
legitimar acciones militares previas
de Estados Unidos e Israel. Según el experto, la
negativa de los aliados europeos constituye una
respuesta racional ante un conflicto que no consideran propio. Esta fricción interna erosiona la confianza en
la alianza atlántica, mientras Washington intenta trasladar
la responsabilidad de la seguridad global a socios que rechazan una escalada mayor.