Altos funcionarios de Irán asisten a los funerales por el líder supremo Alí Jamenei en Teherán

El cuerpo de Jamenei será transportado por varias ciudades de Irán y del vecino Irak, y las autoridades planean llevar su ataúd y otros por las calles de Teherán el lunes. Las autoridades han cerrado calles, el espacio aéreo y la vida diaria por el duelo, que terminará el jueves cuando sea enterrado en el santuario del Imán Reza en Mashhad

Video Miles de iraníes salen a las calles de Teherán para despedir a militares y científicos muertos en un funeral de Estado

Los principales funcionarios de Irán y los hermanos del nuevo líder supremo del país aparecieron en público el domingo para asistir a un acto religioso dentro de varios días de actos fúnebres por el fallecido ayatolá Alí Jamenei, lo que indica una nueva confianza en su seguridad mientras crecían los llamados a matar al presidente estadounidense Donald Trump.

Su presencia ante cientos de miles de personas en la capital, Teherán, habría sido impensable durante la guerra de Irán. Los ataques al inicio de la guerra, el 28 de febrero, mataron al Jamenei, de 86 años, a varios de sus familiares y a otros funcionarios.

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Israel también atacó a otros que aparecieron públicamente durante la guerra, y al menos en un caso era probable que se hubiera aprovechado su aparición pública para identificar su posición para un ataque.

Pero no asistió el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Moytabá Jamenei. Se cree que está escondido después de que, según reportes, resultara herido en el ataque aéreo que mató a su padre. Israel también ha amenazado con matarlo, mientras él encabeza ahora una teocracia que negocia con Estados Unidos un fin permanente de la guerra y las restricciones iraníes sobre el estrecho de Ormuz, que han trastocado el flujo en el suministro mundial de energía.

Ziba Naderi, una enfermera de 42 años que asistía al funeral el domingo, dijo que Irán debía cumplir lo que ordenara Moytabá Jamenei con respecto a la nación.

“Escuché el llamado a la venganza, pero nuestro líder debe decir qué tenemos que hacer”, dijo. “Y debemos escucharlo”.

El funeral incluye oraciones y llamados a la venganza

El ayatolá Jafar Sobhani, un clérigo chií de 97 años, encabezó el domingo una oración en la Gran Mezquita de Teherán por Jamenei y sus familiares fallecidos.

Estuvieron presentes los hijos de Jamenei, Masoud, Meysam y Mostafa, quienes no habían sido vistos desde la guerra. Periodistas de Associated Press vieron entre la multitud al jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Ahmad Vahidi, que fue fotografiado el jueves por primera vez desde que comenzó la guerra, flanqueado por fuerzas de seguridad de civil y con una gorra de béisbol negra.

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También asistieron el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, y Esmail Qaani, quien dirige la Fuerza Quds expedicionaria de la Guardia.

Sus apariciones se produjeron mientras carteles y grafitis en la Gran Mezquita pedían el asesinato de Trump y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El poeta Mohammad Rasouli, quien fue maestro de ceremonias del evento antes de las oraciones, provocó cánticos de “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡ Muerte a Israel!”.

Al dirigirse a la multitud por altavoces en el funeral, Rasouli preguntó, en referencia a Trump: “¿Por qué el hombre más bastardo del mundo sigue vivo?”.

La pregunta arrancó vítores entre la gente, y de nuevo cuando Rasouli dijo que “el mundo ya no es un buen lugar para” Trump. El comentario representó la primera amenaza directa a la vida de Trump por parte de un orador durante el funeral.

Las amenazas contra Trump crecen en el funeral

En el otro extremo del mundo, el presidente estadounidense pronunciaba un discurso al mismo tiempo en Washington, D.C., por el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos.

“Hemos tenido un éxito tremendo”, expresó Trump, refiriéndose a las fuerzas armadas estadounidenses. “Miren a Venezuela, miren a Irán. Lo borramos, borramos a sus fuerzas armadas”.

En Teherán, una multitud mucho mayor que la del día anterior asistió a la ceremonia el domingo. Dolientes vestidos de negro caminaron hasta el lugar, llevando pancartas y banderas en honor al ayatolá Jamenei y también pidiendo la muerte de Trump.

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“Vine aquí a gritar y buscar venganza”, dijo Gholamreza Sabooni, un hombre de 29 años que trabaja en una tienda de comestibles. “Mataron a nuestro imán, deberíamos matar a su líder, Trump”.

Las autoridades federales de Estados Unidos llevan años rastreando amenazas iraníes contra Trump y otros funcionarios del gobierno. Eso deriva de que Trump ordenó en 2020 la muerte del general Qassem Soleimani, quien dirigía la Fuerza Quds expedicionaria de la Guardia Revolucionaria, un poderoso cuerpo paramilitar iraní. Irán ha negado repetidamente estar conspirando para matar a Trump, aunque desde hace tiempo imágenes de propaganda de línea dura han sugerido que Trump estaba en la mira de Teherán.

Trump, por su porte, prometió destruir la civilización de Irán durante la guerra, entre otras amenazas.

El funeral de Jamenei pone en pausa las conversaciones con EEUU

El cuerpo de Jamenei será transportado por varias ciudades de Irán y del vecino Irak, y las autoridades planean llevar su ataúd y otros por las calles de Teherán el lunes. Las autoridades han cerrado calles, el espacio aéreo y la vida diaria por el duelo, que terminará el jueves cuando sea enterrado en el santuario del Imán Reza en Mashhad, el lugar de nacimiento de Jamenei.

Las autoridades no ofrecieron un conteo de asistencia para el evento del sábado y el domingo. Otras ciudades de Irán también celebraron funerales.

Por ahora, las conversaciones para alcanzar un fin permanente de la guerra están en pausa hasta el final del funeral. Tener una gran asistencia podría resultar importante mientras Irán intenta aprovechar su control sobre el estrecho de Ormuz en las negociaciones, en medio de preocupaciones de que Israel pueda atacar de nuevo.

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“Nuestra política exterior no debe moldearse de una manera que permita que la sangre de nuestro líder mártir sea deshonrada y que otros países puedan permitirse hacer tales cosas, sin ninguna respuesta seria de nuestro gobierno y sistema diplomático”, dijo uno de los asistentes, Mohammad Reza Sharifi.