Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos arrestaron a cuatro personas —tres ciudadanos mexicanos y un ciudadano guatemalteco— luego de que presuntamente ingresaran al país de manera irregular a bordo de una embarcación que llegó a la costa de San Diego, California.
Una ruta en el mar: arrestan a tres mexicanos y un guatemalteco tras intento de cruce ilegal en una embarcación cerca de La Jolla, California
La embarcación tipo panga fue detectada cuando se dirigía desde México hacia la costa de San Diego; agentes interceptaron a los cuatro hombres tras desembarcar cerca del muelle
De acuerdo con autoridades del Sector San Diego de la Patrulla Fronteriza, el operativo ocurrió el pasado 28 de julio, cuando una embarcación tipo panga fue detectada mientras navegaba hacia el norte desde México con dirección a territorio estadounidense.
La alerta fue emitida por el Centro Conjunto de Operaciones Portuarias, que notificó a agentes especializados en vigilancia costera para responder al posible intento de contrabando marítimo.
Según la agencia, los agentes observaron cómo cuatro personas bajaron de la embarcación cerca del muelle Scripps, en la zona de La Jolla, y posteriormente intentaron escapar corriendo.
Los oficiales establecieron un perímetro en el área y lograron detener a los cuatro individuos poco después.
Tras el arresto, los migrantes fueron trasladados a la estación de la Patrulla Fronteriza en Imperial Beach para continuar con el proceso correspondiente, mientras que la embarcación fue confiscada.
Autoridades advierten sobre riesgos de cruces marítimos
El jefe de la Patrulla Fronteriza del Sector San Diego, Justin De La Torre, señaló que las organizaciones dedicadas al tráfico de personas continúan utilizando rutas marítimas que pueden poner en peligro la vida de quienes intentan cruzar.
“Las organizaciones de contrabando marítimo siguen poniendo a las personas en situaciones peligrosas al intentar eludir las medidas de seguridad fronteriza de nuestro país”, afirmó De La Torre.
El funcionario agregó que los agentes mantienen vigilancia a lo largo de la costa de California para detectar este tipo de operaciones y trabajar junto con otras agencias para interrumpirlas.







