El presidente
Donald Trump reconoce que sus medidas de inmigración fueron demasiado lejos, abriendo un nuevo capítulo en el debate migratorio nacional. Ante esta apertura, un grupo de legisladores acelera iniciativas para
proteger de forma definitiva a los beneficiarios de DACA en el Congreso. Paralelamente,
el Departamento de Estado reduce el nivel de la advertencia de viajes a Venezuela, señalando un cambio estratégico en la política exterior y de seguridad de la Casa Blanca.