El analista Sebastián Arcos afirma que los
planes de la fiscalía estadounidense para
imputar a
Raúl Castro por el derri
bo de avionetas en 1996 marcan un giro radical. Según el experto,
Washington repite la estrategia utilizada con Venezuela y envía una advertencia clara a La Habana tras el fin de los canales diplomáticos. Arcos sostiene que el Departamento de Justicia impulsa este caso penal debido a que el incidente representa "
un crimen que es muy fácil de probar".