“Lo mezclé y se convirtió en masa”: Madre denuncia que fórmula para su bebé comprada en Walmart era harina

Una madre en Baltimore denunció que un envase de fórmula infantil comprado en Walmart contenía harina en lugar de leche para bebé. Su hijo de 11 meses alcanzó a beber parte del contenido y presentó diarrea y enrojecimiento.

Video Madre denuncia que fórmula infantil comprada en Walmart estaba llena de harina

Baltimore, MARYLAND.- Una madre asegura que un envase de fórmula infantil adquirido en una tienda Walmart, el lunes 2 de marzo, no contenía fórmula, sino harina. El producto fue usado para preparar un biberón que su hijo de 11 meses alcanzó a beber antes de rechazarlo.

La madre, Alivia Council, relató a WMAR-TV que el recipiente fue abierto horas después de la compra, cuando su pareja se disponía a preparar el biberón para el bebé.

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Según su testimonio, el envase parecía normal en el exterior, pero el contenido generó dudas desde el primer momento. “Lo mezclé y se convirtió en masa”, explicó. “Le estoy cantando y lo oigo beberlo y luego simplemente tira su botella”.

El incidente ocurrió después de que la pareja regresara a casa tras comprar la fórmula en un Walmart de Nottingham, en el área metropolitana de Baltimore. Fue allí donde el novio de Council abrió el envase para preparar el biberón.

El bebé alcanzó a ingerir una pequeña cantidad antes de rechazar el contenido. Ese gesto llevó a la pareja a revisar el producto con más atención. “Mi novio lo olió y pensó: ¿esto es harina?”, recordó Council.

Al revisar el contenido, la madre dijo que la mezcla no tenía la consistencia habitual de la fórmula infantil. Al agregar agua, aseguró que el polvo formó una masa similar a la de una preparación de harina. “Lo mezclé con agua y se convirtió en masa y me puse furiosa”, relató.

Los riesgos para la salud del bebé


La situación generó preocupación inmediata en la familia por los posibles riesgos sanitarios. Council explicó que pensó en la posibilidad de contaminación bacteriana.

“Es E. coli, salmonella, hay tantas bacterias dentro de la harina cruda que hay que cocinarlas, y se las acabo de dar a mi hijo, así que inmediatamente me siento culpable como madre”, dijo.

En los días posteriores al incidente, el niño presentó algunos síntomas leves. Según Council, el bebé tuvo enrojecimiento en las mejillas y episodios de diarrea durante dos o tres días.

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La madre señaló que, pese a esos síntomas, el menor no desarrolló complicaciones graves de salud.

Tras el episodio, la familia decidió reportar lo ocurrido a varias autoridades. Council afirmó que presentó denuncias ante la policía local, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos y funcionarios estatales encargados de seguridad alimentaria en Maryland.

También indicó que recibió instrucciones de conservar parte del contenido del envase como posible evidencia para una investigación.

Además de los reportes oficiales, la madre difundió el caso en redes sociales para alertar a otros padres. En uno de los videos publicados, cuestionó cómo pudo ocurrir una situación de ese tipo con un producto destinado a la alimentación infantil.

“Intentamos hacerlo todo bien”, dijo en otra declaración. “Fue decepcionante que eso sucediera”.

Council también regresó a la tienda donde realizó la compra. Según explicó, solicitó revisar las cámaras de seguridad para intentar determinar si el envase había sido manipulado antes de llegar al estante.

“Les dije que quería revisar las cámaras para poder presentar cargos contra quien hizo esto”, relató al medio local.

La madre afirma que conserva el recibo de compra y espera que el número de transacción permita rastrear el producto y determinar si el envase había sido devuelto anteriormente.

De acuerdo con su relato, las autoridades le indicaron que demostrar la manipulación del producto puede ser complejo si no existen registros claros sobre lo ocurrido antes de la compra.

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En un comunicado enviado a medios locales, Walmart informó que mantiene una política estricta que prohíbe la reventa de fórmulas infantiles devueltas por clientes.

“La seguridad de nuestros clientes y sus familias es nuestra máxima prioridad”, señaló la empresa. La cadena indicó que colaboró con la familia para ofrecer un reemplazo del producto y que también notificó el incidente al fabricante y al departamento de salud local.

El minorista no informó si se abrió una investigación interna adicional sobre el envase señalado por la familia.

Recomendaciones para padres


Durante los últimos años, la cadena de suministro de este alimento ha enfrentado interrupciones, escasez temporal y un aumento en los robos debido a su alto valor en el mercado minorista.

Autoridades y especialistas en seguridad alimentaria han advertido que estos factores han favorecido la reventa de fórmulas en mercados informales o plataformas digitales, donde existe el riesgo de manipulación de los envases o alteración de sellos de seguridad.

En el caso descrito por Council, una de las preocupaciones principales fue el posible riesgo sanitario asociado a la harina cruda.

De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la harina no se somete a procesos destinados a eliminar bacterias antes de su comercialización.

Por ese motivo, puede contener patógenos como E. coli o Salmonella, ya que proviene de granos crudos que no han sido tratados para eliminar microorganismos.

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En niños pequeños, especialmente menores de un año, estas bacterias pueden provocar infecciones gastrointestinales que derivan en deshidratación, complicaciones renales o cuadros de diarrea severa.

Las familias que detecten envases alterados pueden presentar reportes ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos a través del portal SmartHub de seguridad alimentaria o mediante la línea telefónica 1-888-463-6332.

Si un menor presenta síntomas tras consumir un producto sospechoso, el caso también puede reportarse mediante el sistema MedWatch, utilizado para registrar eventos adversos relacionados con alimentos o medicamentos.

Especialistas en seguridad alimentaria recomiendan conservar el envase, el recibo de compra y cualquier resto del contenido como evidencia en caso de que se abra una investigación.

En casos donde el bebé presente síntomas, las autoridades sanitarias recomiendan acudir al pediatra para registrar la situación en la historia clínica y descartar complicaciones posteriores.

Hasta ahora, el caso reportado el lunes en Baltimore permanece bajo revisión por autoridades sanitarias y por la empresa minorista.

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