Miguel Díaz-Canel anunció una “agenda económica y social de emergencia” en
Cuba que incluye la eliminación de topes de precios y una mayor apertura a la
inversión extranjera en el sector privado. El plan, supuestamente respaldado por
Raúl Castro, genera dudas sobre su alcance real y su impacto político. Luis Zúñiga analiza si se trata de reformas estructurales o de una estrategia para ganar tiempo ante la presión internacional.
Departamento de Justicia de Estados Unidos busca revocar ciudadanía a 17 naturalizados por presunto fraude