McALLEN; Texas.- Un inmigrante indocumentado capturado en Mission fue acusado de ser sicario y miembro del Cártel del Golfo, al comprobarse que participó en secuestros y en el desmembramiento de cuerpos para el grupo criminal.
Cometía secuestros y se deshacía de restos humanos: acusan a miembro del Cártel del Golfo arrestado en Texas
La acusación sostiene que Flores proveía de sicarios al cártel, patrullaba zonas de Reynosa durante la noche, vigilaba a autoridades mexicanas y del Ejército y se dedicaba a destruir restos humanos, aseguró el fiscal de distrito, Aaron Reitz.
El acusado fue identificado como José Ángel Flores Flores, de 21 años y originario de Reynosa, Tamaulipas, quien fue aprehendido el 10 de julio del 2026 por miembros de la Patrulla Fronteriza, en Mission, Texas.

Esta sería el segundo arresto para Flores por entrar ilegalmente a Estados Unidos, ya que el acusado también había sido deportado antes.
La acusación sostiene que Flores proveía de sicarios al cártel, patrullaba zonas de Reynosa durante la noche, vigilaba a autoridades mexicanas y del Ejército y se dedicaba a destruir restos humanos, aseguró el fiscal de distrito, Aaron Reitz.
“Revisamos el teléfono de Flores y encontramos material incuestionable: vimos a Flores en un video desmembrando un cadáver; vimos imágenes de pilas de partes humanas descuartizadas; vimos un barril lleno de restos humanos prendido en llamas, y vimos múltiples imágenes de Flores sosteniendo orgullosamente radios y armas militares”, dijo Reitz.
Flores confesó ser él quien aparece en los videos y además dijo ser un sicario y trabajar para el Cártel del Golfo activamente desde el año pasado, aseguró el fiscal.
Según la acusación, Flores desmembró al menos a dos personas en las afueras de Reynosa.
Flores ha sido acusado de proveer material de apoyo para una organizacion terrorista; conspiración para proveer material de apoyo para una organización terrorista y reentrada ilegal al país.
En caso de ser hallado culpable, enfrentaría al menos 10 años en una prisión federal y una multa máxima de 250 mil dólares.
















