WASHINGTON, D.C.- Un controlador de tráfico aéreo se sintió “un poco abrumado” por la cantidad de aeronaves que operaban cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan minutos antes del choque mortal en el aire entre un avión de American Airlines y un helicóptero Black Hawk del Ejército de Estados Unidos, que dejó 67 personas muertas, reveló este martes 27 de enero de 2026 una investigación federal.
Investigador detalla intenso tráfico aéreo durante colisión mortal cerca de Washington DC
A dos días de que se cumpla el primer aniversario de la tragedia sobre el río Potomac, se realizó una audiencia en la que se analizan las causas que la causaron.
La información se conoció durante una audiencia pública de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), que analiza las causas del accidente ocurrido el 29 de enero de 2025 sobre el río Potomac, a dos días de que su cumpla el primer aniversario de la tragedia.
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Espacio aéreo congestionado y falta de advertencias
Durante las primeras sesiones de la audiencia surgieron dos conclusiones centrales: el piloto del avión comercial no recibió ninguna advertencia sobre la presencia del helicóptero militar y el espacio aéreo de Washington estaba especialmente congestionado esa noche.
“No será un proceso sencillo”, dijo Todd Inman, miembro de la junta de la NTSB. “No hay una sola persona responsable. Se trata de fallas sistémicas que afectan a múltiples organizaciones”.
El accidente aéreo más letal en EEUU desde 2001
El avión de American Airlines, que cubría la ruta Wichita, Kansas–Washington, y el helicóptero Black Hawk colisionaron en el aire y cayeron al gélido río Potomac. Todos los ocupantes de ambas aeronaves murieron.
El siniestro es el accidente aéreo más mortífero ocurrido en suelo estadounidense desde 2001, según datos federales.
Cambios permanentes en el espacio aéreo de Washington
Tras el accidente, la Administración Federal de Aviación (FAA) implementó cambios para impedir que helicópteros y aviones comerciales compartan el mismo espacio aéreo alrededor de la capital del país. La agencia anunció la semana pasada que esas medidas se volverán permanentes.
La NTSB adelantó que emitirá recomendaciones adicionales. Las familias de las víctimas esperan que el proceso derive en reformas estructurales.
Fallas previas ignoradas por la FAA
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, cuestionó que la FAA no detectara antes los riesgos asociados a la ruta de helicópteros utilizada el día del accidente, la cual no garantizaba una separación segura con aeronaves que aterrizaban en una pista secundaria del aeropuerto Reagan.
“Durante años hubo preocupaciones reiteradas que no fueron escuchadas”, dijo Homendy. “Quedaron atrapadas en la burocracia, pese a recomendaciones constantes”.
Sobrecarga del controlador minutos antes del choque
La investigadora de la NTSB Katherine Wilson explicó que el volumen de tráfico aumentó a 10 aeronaves entre 10 y 15 minutos antes del choque, lo que generó una sensación de sobrecarga en el controlador de tráfico aéreo.
Aunque el flujo pareció estabilizarse momentáneamente, unos 90 segundos antes de la colisión el número de aeronaves ascendió a 12: siete aviones y cinco helicópteros.
Las grabaciones de radio muestran que el controlador alternaba su atención entre aeronaves en vuelo, en tierra y en tránsito, lo que “redujo su conocimiento de la situación”, indicó Wilson.
Dificultades de visibilidad en el cielo de Washington
Durante la audiencia, los investigadores presentaron una animación que mostró lo complejo que habría sido para los pilotos de ambas aeronaves identificarse entre las luces de la ciudad.
El material también evidenció cómo los parabrisas y las gafas de visión nocturna utilizadas por la tripulación del helicóptero afectaban la visibilidad.
Emoción y reclamos de las familias de las víctimas
Varias personas fueron escoltadas fuera de la sala, algunas entre lágrimas, mientras se proyectaba la animación del accidente. Otros asistentes llevaban camisetas negras con los nombres de las víctimas.
“Espero que estas recomendaciones tracen un camino claro para que esto no vuelva a ocurrir”, dijo Rachel Feres, quien perdió a varios familiares en el accidente. “Nadie debería despertar sabiendo que una parte entera de su familia ha desaparecido”.
Patinadores artísticos entre las víctimas
Entre los fallecidos se encontraban Alydia y Everly Livingston, dos de los 28 integrantes de la comunidad de patinaje artístico que murieron en el accidente.
Muchos habían viajado a Wichita para participar en una competencia nacional y en un campamento de desarrollo deportivo.
Factores clave identificados por la investigación
La NTSB ya ha detallado varios elementos que contribuyeron al accidente, entre ellos:
- Una ruta de helicóptero mal diseñada cerca del aeropuerto Reagan
- El Black Hawk volando 23,7 metros (78 pies) por encima de la altitud permitida
- Advertencias previas ignoradas por la FAA
- La desactivación de un sistema militar que habría transmitido con mayor precisión la ubicación del helicóptero
Seguridad aérea bajo la lupa
El accidente ocurrió en un contexto de otros incidentes aéreos de alto perfil que generaron inquietud entre los pasajeros.
No obstante, datos de la NTSB indican que en 2025 se registraron 1,405 accidentes aéreos en Estados Unidos, la cifra más baja desde la pandemia de COVID-19 en 2020.
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