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La escuela. Hablamos con padres que dicen estar alarmados porque muchos dicen que no pueden llevar a sus hijos a la escuela.
Fue ayer poco antes de la 9:00 de la mañana cuando el departamento de poliía respondó a la llamada de emergencia de un residente denunciando que un estudiante angustiada. Seún ella, iba caminando a la escuela secundaria y un hombre hispano de 40 años con por un oficial de la poliía y le dijo que se metiera al auto, dijo el sargento.
El sospechoso iba en una camioneta color roja, despés se bajo del auto, la agaró de un brazo, la ' en por casi tres millas hasta que la menor logó escapar sobre el 8900. Ya no tenemos esa confianza de dejar a nuestros hijos que caminen a la escuela.
Mandar a los niños a la escuelacuando siempre hay un delincuente, cuando hay un loco en la calle porque nunca se sabe como uno nunca esta. Desde ese entonces han estado monitoreando elárea con un aumento de oficiales alrededor de la escuela, agreó el sargento.
Bastante complicada la situacón porque una veces le toca ir a trabajar. Un llamado a las autoridades con un poquito ás de atencón en esas cosas.
No tenemos la libertad tambén de ir a dejar a los niños. No todos los padres tenemos esa bendicón.
Para í es una bendicón poderlo recibir y dejarlo en el autoús, pero siempre estoy pensando en el ía a ía de el sargento le pide a los estudiantes que si alún extraño intenta interactuar con ellos, haga mucho ruido, intente llamar a la poliía. Si pierde el autoús, debe llamar a sus padres y a la escuela porque es posible que tenga una alternativa para que provendán a la escuela y si tiene que caminar fuera del horario, ágalo.
El mundo no esá nada bien con la seguridad de los niños. Hay que tener mucho cuidado como paáy tomar muchas cartas en el asunto.
Por otro lado, la poliía le pida los residentes que se mantengan antes hasta que logre