TAMPA, Florida.- La emoción marcó el reencuentro de una familia mexicana en Tampa luego de que un juez federal cancelara la deportación de Joaquín Guerrero, un padre de dos hijos que permaneció cuatro meses detenido por autoridades migratorias tras una infracción de tránsito.
Padre mexicano recupera su libertad tras cancelación de su deportación por juez en Tampa
Tras cuatro meses bajo custodia migratoria, un juez concedió la cancelación de deportación a un padre mexicano detenido por ICE, permitiéndole regresar con su esposa y sus dos hijos con autismo.
“Me siento feliz, completa, aún no me lo creo”, expresó su esposa al volver a abrazarlo, tras meses de incertidumbre provocados por la detención del hombre a manos de ICE en septiembre pasado.
Guerrero relató que durante su proceso fue trasladado por distintos centros de detención. Primero estuvo en la cárcel del condado Polk, posteriormente fue enviado al centro Krome, en el sur de Florida, y finalmente trasladado a un centro en Luisiana, donde permaneció cerca de tres meses y medio.
La detención ocurrió a pesar de que, un año antes, Joaquín había iniciado un proceso migratorio en busca de la residencia permanente. Durante su ausencia, su esposa tuvo que hacerse cargo sola del cuidado de sus dos hijos, ambos dentro del espectro autista.
“Fue muy difícil ser madre de tiempo completo, buscar ayuda y manejar todo sola”, explicó la mujer al describir el impacto que tuvo la detención en la dinámica familiar.
Cómo fue cancelada la deportación Joaquín Guerrero
El caso fue llevado por la abogada de inmigración Yaritssa Plasencia, quien señaló que desde el inicio consideró que Joaquín era un buen candidato para la cancelación de deportación. La defensora explicó que el juez tomó en cuenta las condiciones médicas de los menores y el impacto que la deportación tendría en su bienestar.
Durante la audiencia, el juez evaluó la evidencia presentada y finalmente concedió la cancelación de la deportación, permitiendo que Joaquín permanezca legalmente en Estados Unidos y avance en su proceso de residencia.
Tras recuperar su libertad, Guerrero aseguró que sus planes inmediatos son volver a trabajar, estabilizar a su familia y, eventualmente, viajar para visitar a sus padres, a quienes no ha visto desde hace varios años.
El fallo permite que la familia continúe unida en Tampa mientras se concreta el estatus migratorio permanente del padre.





















