En su carta, afirmó que Estados Unidos actuó bajo presiones de Israel y que Irán no representaba una amenaza inminente. La Casa Blanca rechazó sus señalamientos y el presidente lo calificó como “bueno” pero “débil en materia de seguridad”. La dimisión evidenció divisiones dentro del entorno político del mandatario.
La renuncia de Joe Kent llega en medio de tensiones por el conflicto en Oriente Medio
Joe Kent renunció como director del Centro Nacional Antiterrorista en medio del conflicto en Medio Oriente, convirtiéndose en el primer alto funcionario en dejar el cargo por esta crisis.
Kent, quien fue uno de los principales asesores de Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos y responsable de supervisar la Comunidad de Inteligencia, integrada por 18 agencias, dejó el puesto tras expresar severas críticas a la postura adoptada por la administración.
En su carta de renuncia, el ahora exfuncionario afirmó que Estados Unidos decidió actuar bajo presiones de Israel y sostuvo que Irán no representaba una amenaza inminente, como lo ha señalado el presidente en diversas ocasiones. Asimismo, denunció que, desde el inicio de la actual administración, funcionarios israelíes y algunos medios estadounidenses habrían impulsado una campaña de desinformación para generar apoyo a una posible guerra contra Irán.
La respuesta de la Casa Blanca no tardó en llegar. En un extenso comunicado, la secretaria de prensa Karoline Leavitt calificó de “insultante y ridícula” la idea de que el presidente actuara bajo presiones externas. Por su parte, en la Oficina Oval, el propio mandatario describió a Kent como “un tipo bueno”, aunque señaló que era “débil en materia de seguridad”.
La renuncia ha puesto en evidencia las divisiones dentro del entorno político del presidente, especialmente entre sectores de su base que mantienen una postura aislacionista. Entre los rostros más visibles de esta corriente se encuentra el vicepresidente J.D. Vance, quien ha sido crítico de los conflictos prolongados en el extranjero y cuyo respaldo al mandatario estuvo vinculado, en parte, a esas posiciones.
En su carta, Kent recordó que apoyó las políticas exteriores promovidas durante las campañas presidenciales de 2016, 2020 y 2024, así como las implementadas en el primer mandato del presidente. Sin embargo, aseguró que la actual situación representa un cambio respecto a esos principios.
Kent sirvió en las Fuerzas Especiales del Ejército y trabajó como oficial paramilitar de la CIA antes de presentarse en dos ocasiones sin éxito al Congreso como candidato republicano cercano al movimiento del presidente.
Su esposa también formó parte de las fuerzas armadas y falleció en 2019 durante un bombardeo en Siria, hecho que Kent mencionó en su carta, describiendo ese conflicto como una guerra impulsada por intereses externos.
El nombramiento de Kent había enfrentado oposición por parte de legisladores demócratas, quienes señalaron sus vínculos con figuras de la extrema derecha y su respaldo a teorías relacionadas con los acontecimientos del 6 de enero.








