Cuando la gestación subrogada se convierte en un negocio sin control, las peores temores suelen apuntar a la mercantilización del cuerpo de la mujer. Sin embargo, la fiscalía de Los Ángeles acaba de destapar una arista mucho más oscura: la desprotección absoluta de las niñas y niños que nacen bajo ese procedimiento.
Dentro de "la casa del horror" de California: vientres de alquiler, vigilancia y abuso físico contra menores
Un esquema para ayudar a mujeres a cumplir su deseo de ser madres en Arcadia, California, terminó bajo investigación criminal después de que se encontraran a menores viviendo en condiciones de abuso.
En una residencia de aproximadamente 10,287 pies cuadrados en Arcadia, California, había una oficina, cámaras de vigilancia, habitaciones convertidas en supuestos centros de aprendizaje y, según la denuncia presentada ante el Tribunal Superior del Estado de California, una cantidad creciente de niños cuya vida cotidiana estaba sometida a reglas estrictas, castigos y supervisión permanente.
El desmantelamiento de una red ilegal de vientres de alquiler que permitía a una pareja de origen chino retener a 21 niños bajo condiciones de abuso sistemático, ha encendido las alarmas internacionales.
El caso conocido como la "casa de los horrores" pone el foco en los vacíos legales que existen en torno a la gestación subrogada en Estados Unidos para exponer una realidad incómoda: ¿qué pasa cuando los bebés nacidos por contrato no van a un hogar amoroso, sino a los pasillos de una pesadilla planificada?
En N+ Univision te contamos todo lo que se sabe hasta ahora del caso: qué ocurrió dentro de la mansión de Arcadia, cómo operaba esta red clandestina de gestación subrogada y qué ha ocurrido con los menores hallados en este lugar.
Lo que desde afuera lucía como una residencia privada resultó ser el escenario de una estructura en la que, de acuerdo con la acusación, los niños eran reclutados indirectamente desde antes de nacer, trasladados al mismo domicilio y sometidos después a un régimen de disciplina y vigilancia.
E
l origen del "horror" en Arcadia, California
Todo el horror estaba oculto tras el nombre de Mark Surrogacy Investment LLC, una agencia de gestación subrogada (vientres de alquiler) con sede en California, cuyos propietarios eran la pareja de origen chino, Guojun Xuan, de 66 años, y Silvia Sasha Zhang, de 39 años.
La primera semana de octubre de 2026 todo salió a la luz cuando el fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, Nathan J. Hochman, reveló lo que estaba ocurriendo en ese lugar.
Según documentos del Tribunal Superior del Estado de California para el condado de Los Ángeles, de la Oficina del Fiscal de Distrito del condado de Los Ángeles y del Departamento de Policía de Arcadia a los que N+ Univision tuvo acceso, la historia había comenzado mucho antes de que las autoridades hicieran pública la investigación.
La denuncia penal sostiene que Xuan y Zhang comenzaron a ocupar la residencia alrededor de abril de 2021. Un mes después, el 11 de mayo, ambos participaron en la constitución de Mark Surrogacy Investment LLC, una agencia de gestación subrogada que posteriormente operaría desde aquella misma casa.
A partir de entonces, la residencia dejó de ser solamente un domicilio. Se convirtió en la sede de las operaciones de la agencia que implicaba la búsqueda de mujeres dispuestas a gestar niños para la pareja, la contratación de personal para cuidarlos y, finalmente, un sistema interno para vigilarlos y disciplinarlos.
El
negocio detrás de la mansión de Arcadia
La denuncia sostiene que Xuan y Zhang, a través de Mark Surrogacy, utilizaron representantes para reclutar candidatas a madres gestantes en distintos puntos de Estados Unidos. De acuerdo con la Fiscalía, durante ese proceso proporcionaron información falsa a algunas de las mujeres que fueron contactadas.
Una de las historias descritas en el expediente es la de M.C.
En 2022, a través de la agencia Babytree Surrogacy, M.C. fue puesta en contacto con Zhang. Le dijeron que Zhang era una madre soltera con dificultades para concebir. M.C. aceptó convertirse en su gestante.
Al año siguiente, Zhang volvió a buscarla. Esta vez, la propuesta llegó a través de la propia empresa de gestación subrogada de Zhang. La mujer china reveló entonces que Xuan era su esposo, pero afirmó que no podía revelar esa relación a Babytree Surrogacy.
M.C. aceptó realizar una segunda gestación subrogada a través de Mark Surrogacy por una compensación aproximada de 75,000 dólares. Pero había algo que todavía desconocía.
La pareja china no le habría revelado que ya tenían aproximadamente otros 16 niños hasta que M.C. llevaba alrededor de siete meses de embarazo.
La cifra ayuda a dimensionar lo que, de acuerdo con los investigadores, ocurría detrás de la fachada de aquella pareja originaria de China. No se trataba solamente de conseguir una gestante.
La denuncia describe una estructura que ocurría después del nacimiento.
En enero de 2024, un representante de Mark Surrogacy contactó a K.E. para reclutarla. El perfil que recibió describía a Xuan y Zhang como una pareja que tenía una hija adolescente. La compensación base ofrecida era de aproximadamente 45,000 dólares.
En febrero de ese mismo año, otra mujer, H.H., habría recibido una propuesta similar. En el perfil proporcionado por Mark Surrogacy se afirmaba que la pareja tenía una sola hija. La compensación base ofrecida en ese caso rondaba los 65,000 dólares.
También estuvo T.J. Según el expediente, un representante de Mark Surrogacy la contactó en 2024 y le dijo que la pareja buscaba un “bebé milagro”. La compensación base ofrecida era de aproximadamente 135,000 dólares.
La operación también generaba sus propios mecanismos para seguir creciendo. Ese mismo año, los demandados ofrecieron empleo a M.C. dentro de Mark Surrogacy; su tarea sería contactar y reclutar posibles gestantes en nombre de la pareja. Había además un incentivo económico.
Por cada candidata que M.C. consiguiera reclutar y que finalmente firmara un contrato de gestación subrogada, recibiría un bono.
El expediente describe así una cadena que comenzaba con la captación de mujeres, continuaba con los embarazos y terminaba con los niños viviendo bajo el mismo techo.
Más de 30 cámaras en la mansión tenían un punto ciego
La casa de Arcadia tenía una característica difícil de ignorar: estaba prácticamente cubierta de cámaras. Xuan y Zhang mantenían aproximadamente 32 dispositivos con sensores de movimiento capaces de grabar video y audio en toda la residencia.
En la oficina que compartían Xuan y Zhang había una pantalla grande de televisión que mostraba las transmisiones en vivo del circuito cerrado de la casa. Desde allí, los propietarios podían observar lo que ocurría en diferentes habitaciones.
Las cámaras vigilaban a los niños y a las niñeras.
Tres espacios de la residencia habían sido acondicionados como “centros de aprendizaje”. Numerosos niños pequeños pasaban varias horas al día sentados frente a escritorios bajo la supervisión de las niñeras.
Xuan y Zhang supervisaban la disciplina aplicada por las cuidadoras y ambos daban instrucciones y retroalimentación sobre la forma en que debían castigar a los menores. Pero había un espacio diferente…
Una o más niñeras llevaban allí a los niños y, desde el interior, señala el expediente, podían escucharse sus gritos. La casa estaba llena de dispositivos diseñados para observar, pero específicamente en ese lugar, donde ocurrían los episodios más perturbadores, no había cámaras de seguridad: era el punto ciego.
Castigos, golpes y gritos: lo que registraron los videos en la mansión
El 27 de abril de 2025, aproximadamente un mes después de que K.E. diera a luz a un niño para los demandados, Zhang le preguntó si quería gestar otro bebé para ellos. Ese mismo día las cámaras registraron a una o más niñeras golpeando repetidamente a niños como castigo físico.
El episodio habría vuelto a ocurrir el 28 de abril. Ese día Zhang conversó con Xuan sobre su autorización para que una niñera golpeara a los niños.
Después, Xuan habría llamado a una cuidadora a su oficina para revisar las grabaciones del centro de aprendizaje. Según la denuncia, utilizó esas imágenes para darle instrucciones sobre la forma en que había disciplinado a uno de los menores.
El 29 de abril, las cámaras habrían registrado nuevamente golpes. Ese día, Xuan habría observado en vivo desde su oficina cómo una o más niñeras obligaban a un niño a mantener una postura conocida como “sentadilla a caballo”.
Xuan se rio entre dientes mientras observaba el castigo. Al día siguiente, la escena habría escalado.
El 30 de abril de 2025, Xuan entró a uno de los centros de aprendizaje mientras una niñera golpeaba a un niño y le ordenó que lo golpeara más fuerte. La denuncia describe entonces una agresión directa.
Xuan habría participado en el castigo, golpeando repetidamente los glúteos descubiertos del menor y dándole golpes con la mano abierta en la cabeza. También levantó al niño en el aire sujetándolo de un brazo mientras continuaba golpeándolo y le propinó golpes en la cabeza de lado a lado con suficiente fuerza para que el cuerpo del menor se tambaleara violentamente.
Según la Fiscalía, las cámaras volvieron a registrar agresiones físicas el 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 de mayo. Durante más de una semana los golpes continuaron mientras la vida dentro de la casa seguía aparentemente funcionando con normalidad.
El golpe contra
Walter delató los casos de abuso infantil
Entre los episodios descritos en la denuncia hay uno que terminó llevando la investigación hacia otro nivel.
El 4 de mayo de 2025, Xuan y Zhang se enteraron de que la niñera Chunmei Li había golpeado en la cabeza a un menor identificado como Walter y le había provocado lesiones. La atención médica, sin embargo, no habría sido inmediata.
Los demandados no buscaron atención médica para Walter sino hasta el 6 de mayo. Mientras tanto, ese mismo 4 de mayo, Xuan habría observado en vivo cómo una niñera golpeaba a otro niño utilizando un zapato como castigo.
Según la acusación, Zhang y Chunmei Li también estaban presentes en la oficina y se rieron mientras observaban las imágenes. Al día siguiente, el 5 de mayo, la pareja habría reunido a las niñeras.
El motivo era discutir cómo debían disciplinar físicamente a los niños. Y, según la Fiscalía, hubo una instrucción concreta: los castigos debían aplicarse de manera que no dejaran marcas visibles.
El 6 de mayo, Zhang habría dado al personal del hospital una explicación falsa sobre las lesiones de Walter.
La mujer afirmó que el niño se había caído de una cama mientras estaba con la niñera Chunmei Li el 5 de mayo. Sin embargo, la historia de la caída no terminaría ahí.
El 7 de mayo de 2025 el sistema de vigilancia volvió a registrar agresiones físicas, pero ese día algo había cambiado. La policía se acercaba a la residencia y, antes de que los agentes llegaran, Xuan y Zhang habrían ordenado a varios niños que negaran que las niñeras los habían golpeado.
El expediente sostiene que Xuan y las niñeras desvistieron a varios menores para inspeccionar sus cabezas y cuerpos en busca de marcas visibles provocadas por los golpes.
Después, Zhang alertó a una niñera de que alguien estaba llegando. La orden habría sido clara: no hablar de las agresiones y esconder los palos utilizados para golpear a los niños.
La niñera, de acuerdo con el expediente, reunió los palos y los escondió dentro de un cajón; luego los niños recibieron instrucciones. Zhang indicó a los menores del centro de aprendizaje que negaran los maltratos de la pareja y que no revelaran que habían sido instruidos sobre qué responder.
Cuando los agentes llegaron para investigar las lesiones de Walter, Zhang y Chunmei Li habrían repetido por separado la misma versión: que el niño se había caído de una cama, luego llevaron a los agentes a un dormitorio distinto del lugar donde realmente habría ocurrido la lesión.
A partir de ese momento, la misma casa que durante años había sido vigilada mediante cámaras se encontraba ahora bajo la mirada de los investigadores.
Los menores detrás de los números en una hoja de cálculo
Uno de los elementos centrales del expediente es una hoja de cálculo. Según la denuncia, Zhang mantenía un registro que al 7 de mayo de 2025 contenía los nombres completos y las fechas de nacimiento de 21 niños; la lista incluía, entre otros, a los niños nacidos de las gestantes M.C., T.J. y K.E.
Sin embargo, los 21 niños registrados no vivían todos en la residencia de Arcadia. Cuando las autoridades intervinieron en mayo de 2025, encontraron a 15 menores dentro de la casa y posteriormente localizaron a otros seis en distintos lugares.
En la acusación presentada en octubre de 2026, la Fiscalía señala que 16 niños vivían en la residencia y sostiene que Xuan y Zhang conspiraron para someter a 15 de esos 16 menores a repetidos abusos físicos. Además, ambos fueron acusados de abusar de al menos 14 niños, algunos de ellos de apenas dos meses de edad.
Los documentos disponibles no revelan con precisión la situación de cada uno de los 21 menores ni ofrecen información pública detallada sobre dónde se encuentran actualmente o qué ocurrió con ellos después de que las autoridades intervinieron en la residencia.
Más allá de las diferencias entre las cifras, los documentos coinciden en algo fundamental: había numerosos niños vinculados a aquella mansión de Arcadia y, según la acusación, una parte de ellos habría sido víctima de abusos físicos.
El fiscal de distrito Nathan J. Hochman lo expresó de manera contundente. “El número de niños que fueron víctimas de este presunto abuso horrendo no tiene precedentes”, declaró.
“Este no era un hogar donde estos niños fueran amados y cuidados. Este era un hogar donde estos pequeños eran sistemáticamente golpeados y castigados si no obedecían”, añadió.
Para Hochman, quienes presuntamente cometieron los abusos eran precisamente las personas que debían proteger a los menores.
Cuatro
años de conspiración
El primer cargo contra Xuan y Zhang es por conspiración para cometer un delito. La Fiscalía sostiene que la maquinación ocurrió entre el 1 de abril de 2021 y el 7 de mayo de 2025.
La denuncia enumera 55 actos manifiestos que, según el Estado, fueron realizados para avanzar los objetivos de esa supuesta conspiración. La lista comienza con la ocupación de la casa de Arcadia y la creación de Mark Surrogacy Investment LLC.
Después aparecen el reclutamiento de gestantes, la entrega de perfiles sobre la pareja, las compensaciones ofrecidas, la contratación de niñeras, la instalación de las cámaras, la vigilancia de los niños y los episodios de castigo físico.
Los últimos actos descritos en la denuncia están relacionados con los intentos de ocultar los abusos cuando la policía se aproximaba a la residencia.
Los cargos y la acusación formal contra la pareja china
El 6 de octubre de 2026, más de un año después de los hechos descritos en la denuncia, Nathan J. Hochman hizo pública la acusación. Guojun Xuan, nacido el 29 de octubre de 1959, y Silvia Shasha Zhang, nacida el 7 de febrero de 1987, ambos de Arcadia, fueron señalados en el caso 26PDCF00918.
Xuan enfrenta un cargo de conspiración para cometer abuso infantil, uno por abuso infantil, uno por complicidad posterior al hecho y cinco cargos por intimidación de testigos.
Zhang enfrenta un cargo de conspiración, uno de complicidad posterior al hecho y cuatro cargos de intimidación de testigos.
El segundo cargo acusa a Xuan y Zhang de complicidad posterior al hecho por presuntamente albergar, ocultar y auxiliar a Chunmei Li —quien continúa prófuga—, sabiendo que había cometido abuso infantil y con la intención de ayudarla a evadir el arresto, juicio, condena y castigo.
El tercer cargo corresponde exclusivamente a Xuan y está relacionado con el presunto abuso infantil cometido el 30 de abril de 2025.
Nueve cargos corresponden a presuntos intentos de impedir o disuadir a testigos o víctimas de denunciar un delito. Cinco están dirigidos contra Xuan y cuatro contra Zhang.
La Fiscalía también alegó agravantes: las víctimas eran particularmente vulnerables; los acusados presuntamente se aprovecharon de una posición de confianza y confidencialidad; y la forma en que se desarrollaron los hechos, según la acusación, mostró planificación, sofisticación y profesionalismo.
La Fiscalía recomendó una fianza de 100,000,000 de dólares para cada acusado , tomando en cuenta, según el comunicado, el riesgo de fuga y la naturaleza y el alcance de los delitos imputados.
Chunmei Li, nacida el 12 de mayo de 1968 y señalada como niñera de la residencia, ya había sido acusada en el caso 26PDCF00694 de un delito grave de maltrato infantil bajo circunstancias que podían causar lesiones corporales graves o la muerte.
La orden de arresto en su contra continúa vigente, según el comunicado de la Fiscalía, con una fianza de 105,000 dólares.
La denuncia contra Xuan y Zhang fue firmada el 6 de octubre de 2026 bajo pena de perjurio por David W. Van Dyke, declarante, y Mackenzie Teymouri, fiscal adjunto, en Pasadena, California.
¿Qué sigue para el caso de abuso infantil en la mansión de Arcadia, California?
El proceso judicial apenas comienza a definir qué ocurrió, quién fue responsable de cada acto y qué pruebas podrán sostener las acusaciones presentadas por el Estado de California.
Hasta ahora, tampoco se ha informado públicamente qué ocurrirá con los menores encontrados en la residencia que fueron víctimas de maltrato.
Los documentos dados a conocer hasta el momento no precisan dónde fueron trasladados, quién quedó a cargo de ellos ni cuáles serán las medidas de protección o atención que recibirán.
Ese vacío deja abierta una de las preguntas más importantes del caso: qué pasó con los niños después de que aquella casa dejó de ser su lugar de residencia.









