SANTA CLARA, California.- Una madre que presuntamente mató a su hija, de 3 años, en un exorcismo “nunca expresó remordimiento”, señalaron los fiscales del caso.
“Nunca expresó remordimiento”, dicen fiscales de una madre que presuntamente mató a su hija de 3 años en un exorcismo
Autoridades dicen que una madre que presuntamente mató a su hija, de 3 años, en un exorcismo no muestra ningún remordimiento, luego del asesinato de hace dos años en Santa Clara. Esta es la historia.
Según el informe, el 24 de septiembre de 2021, Claudia Hernández-Santos pensó que su hija Arely Naomi Proctor estaba poseída por un “demonio”. Por lo que la llevó a practicarle un exorcismo a la Iglesia Apóstoles y Profetas en San José.
Aquel día la pequeña Arely fue torturada por 12 horas hasta morir por asfixia, según los documentos de la corte.
Su madre, su tío René Aarón Hernández-Santos, y su abuelo, René Trigueros Hernández fueron detenidos por su muerte.
A más de dos años de su asesinato, los fiscales informaron que su madre no ha demostrado ningún remordimiento.
Los documentos judiciales dicen, “ella no ha mostrado ningún remordimiento por el violento ataque que cometió contra Arely, y no cree que lo que hizo estuvo mal”, escribió la fiscal adjunta, Rebekah Wise.
Una visión que llevó a la pequeña Arely Naomi Proctor a la muerte
Según los documentos judiciales, dos semanas antes de que mataran a Arely, su madre tuvo una visión en la que dejaba a su hija en las puertas del cielo.
“Recibió una vision de Dios que le decía que (Dios) iba a Arely”, se lee en los documentos.
Por otro lado, el día que asesinaron a la pequeña, Claudia dijo que creía que su hija estaba poseída por demonios, porque despertaba de noche y a veces gritaba y lloraba.
Según el informe, el día que asesinaron a Arely nadie llamó al 911 para solicitar asistencia médica para salvarla, sino dos horas después, cuando ya estaba muerta.
Una familia sin remordimientos
Además de su madre, el tío y abuelo de Arely no han demostrado ningún remordimiento, según los documentos.
Por lo que el 13 de mayo, un juez dictaminó que hay pruebas suficientes para que la familia sea juzgada por una agresión que provocó la muerte de un menor. Por lo que permanecerán bajo custodia.
























