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Por supuesto, le haremos seguimiento a este tema, a ver qué más nos dicen las autoridades en otras noticias. A menos de dos días entra en vigencia una de las leyes más polémicas en texas.
Le hablamos de la sb ocho, una medida que ordena que se usen los baños en edificios públicos. De acuerdo con el sexo biológico de cada persona.
Una decisión que ha generado preocupación, dudas y fuertes críticas por su posible impacto en la comunidad transgénero. Alfonso valdivia nos explica de qué se trata la ley y qué cambios podría traer.
Así es. La ley sb ocho indica que las personas deberán usar los baños de acuerdo con su sexo asignado al nacer, lo que podría generar confusión o dificultades para las personas transgénero o aquellas que no se identifican con su sexo biológico.
En cambio, legisladores republicanos argumentan que con esto se busca garantizar espacios más privados. Y seguro.
Todo esto mientras los críticos advierten no hay claridad suficiente sobre esta medida y que podría generar hostigamiento sobre vigilancia y confusión. Pero entonces, qué cambia con esta decisión?
La ley sb ocho restringe el uso de baños, regaderas y vestidores múltiples en edificios públicos como escuelas y universidades públicas, agencias estatales como por ejemplo el dmv y oficinas públicas como bibliotecas, hospitales, las cortes, entre otros. Sin embargo, la ley también incluye algunas excepciones.
Se permite la entrada a un baño del sexo contrario en situaciones como cuando alguien necesite atender a una emergencia médica, hacer trabajos de limpieza o mantenimiento a los agentes del orden en servicio, acompañar a alguien que necesite asistencia y a niños de nueve años o menores que vayan acompañados de un adulto. Ahora es muy importante aclarar que empresas privadas como restaurantes o tiendas no están sujetos a esta ley y pueden establecer sus propias reglas.
Pero entonces, cómo se va a aplicar todo esto? Aquí es donde hay incertidumbre.
Y es que la ley dice que las instituciones deben tomar todos los pasos razonables para asegurar que la gente use el baño correspondiente, pero hasta ahora no se especifica cómo o cuáles son esos pasos. Sin embargo, se habla de que se podría exigir identificaciones o inspecciones, aunque legisladores dicen que esas serían medidas extremas.
Y qué pasa ahora si alguien viola la ley? La sanción no es para la persona que usa el baño, sino para la institución dueña del edificio.
Cualquier residente de texas que presencie una violación de la ley puede reportarla por escrito. Y la agencia responsable tiene tres días para corregirla.
Si el problema continúa, la oficina del fiscal general puede multar la institución con 25. 000 $, la primera falta y 125.
000 $ por cada día que la violación continúe. En resumen, esta es una de las leyes más controvertidas de los últimos años en texas y entra en vigor en medio de una gran incertidumbre sobre cómo se