El amor de una madre lo puede todo y Génesis lo demostró. Para evitar el sufrimiento de su hija, decidió comentarle que ambas estarían en campamento, cuando en realidad serían trasladadas a un centro de detención en Texas.
La historia de una madre que le hizo creer a su hija que su detención en Dilley era un campamento de verano
Durante el tiempo en que ambas estuvieron retenidas en un centro de detención de Texas, la madre le comentó que estaban en un campamento para evitar el sufrimiento de la pequeña, que paso su cumpleaños ingresada sin saber dónde se encontraba en realidad
Seis semanas después de permanecer en Dilley, ambas fueron liberadas. Génesis habló con N+ Univisión sobre la experiencia que vivió y que aún no termina después de salir de las instalaciones destinadas para el ingreso de mujeres y hombres arrestados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Al llegar al aeropuerto de Miami, la madre de la pequeña Martina trata de asimilar lo vivido en las últimas semanas.
“Mes y medio y, bueno, con ganas de no querer volver nunca más, obviamente, muy asustada porque uno sabe qué es lo que va a pasar. Y que no queremos volver allí. No creo que algún padre quiera que su hijo pase por eso”, comentó.
"Estoy vestida de corazón"
En los pasillos de la terminal aeroportuaria, Martina caminó mientras llevaba su maleta de color rosa. Ella vestía un pequeño conjunto de corazones que le regaló su madre. Y suéter de color rosa. En su cabeza llevaba puesta una diadema derrocada con un moño y unas orejas de ratón.
-¿De qué estás vestida hoy?
Estoy vestida de corazón.
-¿Y quién te regaló ese vestido tan lindo?
Mi mamá.
Durante el tiempo en que ambas estuvieron en el centro de detención, Génesis le dijo a su pequeña que se encontraban en un campamento de verano para evitar que su hija sufriera por el encierro.
“Uno trata de hacérselo como que lo más fácil posible, como que era el campamento de verano, pero ya llegaba un momento que era muy triste, me decía: Todo el mundo está triste. Este lugar es muy triste, ¿dónde están los juguetes?", narró Génesis.
Para la pequeña, el tiempo pasado en el centro de internamiento es confuso, pero mientras estuvo en lo que su mamá decidió que sería un campamento de verano, para ella, lo tomó con normalidad.
El miedo de nuevo arresto está presente
Aunque ambas están en libertad, el proceso aún no termina. Genesis porta un localizador electrónico en el tobillo mientras sigue su proceso. Su libertad la obtuvo luego de que el congresista republicano Mario Díaz-Balart interviniera en el caso.
A través de la red de X, él reconoció a las personas que hicieron posible el egreso de madre e hija.
"Agradezco a todos aquellos que trabajaron junto a mi oficina para hacer posible este reencuentro”, escribió el congresista.
La mamá de Martina aún tiene miedo de lo que pueda pasar. Mientras cargaba a su hija, comentó que aún es posible que la puedan detener los agentes migratorios.
Mientras ambas tratan de regresar a la normalidad, regresaron a su casa para cumplir con uno de los deseos más esperados por Martina: celebrar su cumpleaños, ya que su sexto aniversario lo pasó en lo que su mamá le dijo que era un campamento de verano.