La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Documentos. Le advertimos que lo que está a punto de escuchar puede resultar perturbador.
Michael miranda tenía apenas. Diez años.
Un niño que debía estar protegido por su familia, pero terminó siendo víctima de quienes lo adoptaron. Jonathan miranda, de 34 años, y christina miranda, de 32, sus parientes biológicos, antes de obtener la custodia legal.
Capital murder of a ten year old boy. It is to be noted that the suspects were known.
As both the guardians and the adoptive parents of that year old child. El documento judicial revela que michael era encerrado y castigado en 1/4 de lavado en las paredes.
Los investigadores hallaron manchas de heces, huellas de golpes y hasta marcas que habrían sido utilizadas para llevar un registro de cada castigo y abuso contra el menor. La autopsia preliminar detalla que tenía fracturas en distintas etapas de curación.
Los hermanos del menor relataron que michael era golpeado a diario con paletas de madera y hule, levantado por los pies y lanzado al suelo. También dijeron que pasaba largas horas encerrado, sin comida ni atención médica, debilitándose cada día más.
La causa de muerte fue un trauma severo en el abdomen, producto de golpes o patadas, agravado por la desnutrición, el abandono y un ciclo de violencia sostenido. Según el documento judicial.
Lo más grave del caso es que michael estaba severamente desnutrido y no recibía atención médica. Tenía múltiples huesos rotos en diferentes etapas de curación.
Era encerrado en la lavandería como castigo, un lugar donde incluso sus padres habrían marcado en la pared. Cada episodio de abuso sufría golpes diarios con paletas de madera y de hule.
Presentaba lesiones en sus partes íntimas compatibles con abuso sexual, según unas de las declaraciones en el documento judicial, un golpe contundente le perforó el intestino, causándole una infección mortal. Murió en un entorno de hambre, encierro y descuido extremo.
El documento también confirma que en la casa vivían otros niños, quienes