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Frontera EEUU México

Identifican a cientos de personas muertas en la frontera

Una de las tarjetas que llenó era la de una mujer de 37 años llamada Esperanza. Mancilla se preguntó cuál sería la historia de esa mujer y especuló que ella también tenía una familia “y lo único que quería era una vida mejor, pero no la pudo conseguir”.
29 Mar 2019 – 4:42 PM EDT

Cientos de estudiantes de la Universidad de Michigan escribieron esta semana en tarjetas identificatorias de difuntos la información de cada uno de los aproximadamente 3.000 migrantes fallecidos tratando de ingresar ilegalmente a Estados Unidos a través del desierto de Sonora en los últimos 25 años, cuyos restos fueron recuperados.

Las identificaciones fueron colocadas luego en un mapa gigante de Arizona: Marrones en los cadáveres identificados y rojas en los que no lo fueron.

El mapa es un ensayo del proyecto “Terreno Hostil ‘94” del profesor de antropología Jason De León, quien espera que los 94 componentes de la iniciativa recorran el mundo llamando la atención de lo que considera una política inmigratoria inhumana implantada por Estados Unidos en 1994, que hizo que el cruce del desierto fuese la mejor, si no la única opción de estos migrantes. Las presentaciones culminarán poco antes de las elecciones presidenciales del 2020.

“Esto sucede desde hace 20 años: La gente muere en el desierto de Arizona. Nadie, ni republicanos ni demócratas, parece querer hablar de esto”, expresó De León, quien considera que la cuenta en realidad debe ser mucho más alta porque seguramente hay muchos restos que no fueron encontrados.

Si bien uno de los temas prioritarios del presidente Donald Trump es el cruce ilegal de la frontera, De León no aborda el clima político actual sino que se enfoca en 1994, el momento en que comenzó a subir la cantidad de muertes de migrantes, según dice el académico, autor del libro “The Land of the Open Graves: Living and Dying on the Migrant Trail” (La tierra de las tumbas abiertas: La vida y la muerte en la senda del migrante).

Expertos en inmigración afirman que el gobierno obligó a los migrantes a tratar de cruzar la frontera por el desierto al reforzar la vigilancia de otros cruces. Los migrantes intentaron ingresar al país por sectores cada vez más remotos y las muertes subieron marcadamente. Las autoridades fronterizas las atribuyen a los coyotes que contratan los migrantes y a otros factores.

La Patrulla de Fronteras dice que está desbordada por la cantidad de migrantes y habla de una crisis. Las autoridades indicaron que detuvieron a 66.000 personas, incluidos 36.000 adultos con sus hijos, tratando de ingresar a Estados Unidos ilegalmente en febrero, lo que constituyó un récord absoluto para un mes.

De León también ve una crisis, pero una que no será resuelta por las propuestas de ninguno de los partidos.

“Todo aquél que se oponga a Trump parece razonable”, afirmó. “Hace que no se hable realmente de la crisis humanitaria que estamos viviendo”.

De León afirmó que empezó su carrera como un “antropólogo tradicional”, explorando viejos sitios arquitectónicos en México. Eso hizo que se interesase en la cuestión inmigratoria y, más específicamente, en la “migración de indocumentados”. Comenzó a trabajar en el terreno forense cuando encontró los restos de una ecuatoriana de 31 años, Carmita Maricela Zhagui Pulla. Pudo conocer a su familia y se empapó de las duras condiciones de vida que tenía.

“Esa experiencia hizo que me interesase mucho más en las fatalidades asociadas con la migración, en formas de explorar, estudiar y documentar esto, pero también en formas de trasmitir todo esto a la gente”.

Esta semana, unos 600 estudiantes voluntarios se congregaron para llenar cada uno cinco tarjetas identificatorias con los datos de las víctimas: El nombre, si es conocido, así como el día en que fueron hallados sus restos, el lugar de la muerte y el estado del cadáver.

De León pudo haber impreso la información en las tarjetas, pero dijo que es importante que otros se involucren directamente en el tema y les pidió a los voluntarios que con tomasen el asunto como algo más que un simple procedimiento de oficina.

“Le pedimos que vengan por media hora para llenar cinco tarjetas identificatorias en muestra de solidaridad, como testigos o reconociendo que miles de personas fallecieron cruzando la frontera entre Estados Unidos y México en los últimos 15 a 20 años”.

Ximena Mancilla, estudiante de psicología y justicia penal, pensó en su propia familia mientras trabajaba con las identificaciones.

“Mis abuelos y mis tíos vinieron ilegalmente. Bien pudieron haber sido alguna de estas personas de las cuales estoy escribiendo”, expresó Mancilla, quien vino legalmente al país procedente de México en el 2011.

Una de las tarjetas que llenó era la de una mujer de 37 años llamada Esperanza. Mancilla se preguntó cuál sería la historia de esa mujer y especuló que ella también tenía una familia “y lo único que quería era una vida mejor, pero no la pudo conseguir”.

De León sostiene que el problema de la inmigración ilegal no se resolverá con políticas que buscan disuadir a la gente para que no venga, a las que él responsabiliza de las muertes en el desierto.

Opinó que Estados Unidos debería ayudar “a que la gente tenga razones para poder quedarse en su país”, ayudando a los países latinoamericanos a mejorar su situación política y económica.


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