Miami.- Tras cinco semanas de juicio en una corte federal del sur de Florida, el excongresista republicano David Rivera fue declarado culpable en mayo de los ocho cargos que enfrentaba por su participación en una operación para representar los intereses del gobierno venezolano ante funcionarios estadounidenses.
Excongresista David Rivera es sentenciado a 10 años de prisión por operación secreta vinculada a Venezuela
El excongresista David Rivera fue sentenciado por su participación en una operación de $50 millones para hacer lobby en favor del gobierno de Venezuela.

Rivera estuvo programado para comparecer este viernes ante una corte federal, donde fue sentenciado a 10 años de prisión y un año de prisión supervisada.
El caso está relacionado con una operación secreta de cabildeo de $50 millones a favor del gobierno de Venezuela durante la primera administración de Donald Trump, según la acusación federal.
¿De qué acusaron a David Rivera?
El jurado encontró a Rivera culpable de conspiración contra Estados Unidos, conspiración para cometer lavado de dinero, no registrarse como agente extranjero y tres cargos relacionados con transacciones ilegales vinculadas a propiedades.
Rivera, excongresista por Florida y antiguo aliado político del actual secretario de Estado, Marco Rubio, fue acusado de trabajar en 2017 como cabildero para el gobierno de Nicolás Maduro sin registrarse ante las autoridades estadounidenses como agente extranjero, como exige la legislación federal.
Según la fiscalía, Rivera y su colaboradora política Esther Nhufer participaron en una conspiración para lavar dinero y violar la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés) al no registrarse ante Estados Unidos mientras realizaban labores en beneficio del gobierno venezolano.
Los fiscales también dijeron que ambos hicieron gestiones ante funcionarios del gobierno estadounidense en representación de intereses vinculados al gobierno de Maduro. Entre los funcionarios con los que Rivera tuvo contacto estaba Marco Rubio, quien declaró durante el juicio.
Los hechos por los que Rivera fue procesado ocurrieron principalmente entre 2017 y 2018.
Durante el juicio, la defensa dijo que Rivera no actuó como lobista del gobierno venezolano y que su trabajo fue de carácter empresarial y de consultoría.
Según sus abogados, Rivera ofreció sus servicios a una empresa estadounidense vinculada a Petróleos de Venezuela (PDVSA), PDV Holdings. A través de esa compañía se habrían gestionado varios pagos a Interamerican Holding, la empresa de Rivera.
La defensa sostuvo que esos servicios no constituían labores políticas que obligaran a Rivera a registrarse como agente extranjero.
Rivera no fue el único acusado en el caso, Esther Nhufer, su colaboradora política, también fue declarada culpable de los seis cargos que enfrentaba.
Nhufer fue acusada de no registrarse como agente extranjero y de participar en la operación que, según los fiscales, buscaba representar intereses del gobierno venezolano ante funcionarios estadounidenses.