A casi dos años del accidente automovilístico que cambió la vida de Gladis Jiménez, la vida parece darle una segunda oportunidad. El percance vial le causó parálisis corporal, llevándola a perder la movilidad y depender de cuidados las 24 horas del día. La situación empeoró cuando agentes migratorios detuvieron a su esposo y lo deportaron este año a Honduras.
El conmovedor regreso de Gladis Jiménez, la madre con parálisis que se autodeportó a Honduras para evitar la separación de su familia
Después de meses de lucha, la joven madre con parálisis motriz emprendió el viaje a Honduras junto con su hija de nacionalidad estadounidense para reencontrarse con su esposo deportado.
Al quedarse sola, no contaba con ayuda para los gastos del hogar y para los de su pequeña hija de nacionalidad estadounidense. La tristeza la invadió al no contar con apoyo y al temer su posible arresto y deportación, que la separaría de su hija.
Ahora, después de meses de lucha, la joven madre decidió autodeportarse y emprender el viaje a Honduras. Con la ayuda del Consulado de este país en Houston, salió rumbo al aeropuerto antes del amanecer.
De la tragedia a la esperanza: el regreso a casa de Gladys
Entre lágrimas, una de sus cuidadoras la despidió con una bendición. Al llegar al Aeropuerto Intercontinental George Bush, su pequeña hija jugaba, sin comprender que estaba a punto de dejar atrás el lugar donde nació, el único hogar que conoce.
Al llegar, ya las esperaba la cónsul de Honduras, Yolanda Oliva, en Houston, quien le deseó lo mejor en su regreso al país que la vio nacer.
“Siento que es un privilegio poder estar el día de hoy aquí con ella, es una bendición de Dios que nos permite poder ayudarla”, comentó Yolanda Oliva.
Gladis llegó a los Estados Unidos como una menor no acompañada; eventualmente conoció a su esposo y cuando su hija tenía apenas cuatro meses de nacida, sufrió el grave accidente de tránsito que la dejó en condición de discapacidad.
"No era la forma que quería de llegar, pero por otro lado estoy feliz", comentó Gladis.
Gladis abraza de nuevo a los suyos
Al darse a conocer su historia por N+ Univisión, autoridades gubernamentales decidieron ayudar a la joven para que regresara a su país. El proceso terminó este viernes.
Entre sonrisas y llanto se reencontró con su esposo y con el resto de su familia, entre ellos su padre.
“Dios sabe lo que ha hecho con ella. Yo creo que un día ella va a caminar. Se pide ayuda al país. No tenemos los recursos”, comentó Santos Jiménez, papá de Gladis.
El gobierno de Honduras se comprometió a ayudar a Gladis con las terapias, ya que en los últimos meses ha mostrado gran mejoría en rehabilitación gracias a las personas que la cuidaron.







